FARMACOLOGIA

Farmacología • Fármacos parasimpaticomiméticos y fármacos parasimpaticolíticos

anticuerpos contra los receptores nicotínicos de la placa motora y que cursa con una pérdida progresiva de la fuerza muscular. Esta enfermedad es bastante incapacitante para el individuo, y en los pacientes pueden aparecer dificultad para deglutir, asfixia, debilidad o parálisis que empeora con el esfuerzo en el transcurso del día, cabeza caída, dificultad para levantar objetos, para hablar, masticar, etc. Durante el tratamiento hay que comprobar que la dosificación de los fármacos utilizados es la ade cuada, evidenciando una mejoría de la fuerza muscular del paciente. Si esta mejoría no se produce, se recurre al edrofonio, que dada su corta acción no es útil en el tratamiento de la miastenia, pero sí lo es para determinar la infra- o sobredosificación de fármacos colinérgicos, en definitiva, para diferenciar una crisis miasténica (por falta de acetilcolina) de una colinérgica (por sobredosificación de fármacos colinérgicos, que también se traduce en debilidad). Si tras la administración de edrofonio, por vía endo venosa (2 mg, seguidos de 8 mg a los 30 segundos si no existen reacciones adversas), existe mejoría de la fuerza muscular, se estaría ante una crisis miasténica y, por tanto, un agravamiento de la enfermedad y habría que aumentar la dosis del fármaco utilizado en el tratamiento (generalmente piridostigmina). Si, por el contrario, la mejoría no aparece, se trataría de una crisis colinérgica debiendo disminuir la dosis de este. La neostigmina y el edrofonio también se emplean, en anestesia, para revertir la parálisis muscular posanes tésica provocada por los bloqueantes neuromusculares de tipo no despolarizante. Asimismo, la neostigmina se emplea en espasmo muscular, atonía vesical e íleo paralítico en el posoperatorio. La fisostigmina, dada su peculiaridad de atravesar la barrera hematoencefálica, se utiliza como coadyuvante en el tratamiento de la toxicidad grave sobre el sistema nervioso central (SNC) tras la intoxicación por sim paticolíticos o por anticolinérgicos. Una de las recientes aplicaciones de los anticolinesterásicos de tipo reversible es el tratamiento de la en fermedad de Alzheimer, en la que se ha visto que existe una disminución de la densidad y función de las neuronas colinérgicas en ciertas zonas cerebrales, sobre todo en la corteza y el hipocampo, que están muy relacionadas con la memoria y el aprendizaje. Se ha demostrado que estos fármacos pueden retardar a corto plazo la progresión del deterioro cognitivo y funcional. Con esta finalidad se están empleando el do nepezilo y la rivastigmina, que además de inhibir la colinesterasa, inhiben la butirilcolinesterasa, enzima que podría estar también implicada en la patogenia de esta enfermedad.

Farmacocinética y vías de administración

La pilocarpina se administra por vía oral. La neostigmina, piridostigmina y edrofonio son sustancias po lares que atraviesan mal las membranas celulares. Se absorben muy poco tras la administración cutánea o conjuntival. El edrofonio se administra por vía intravenosa (IV) o intramuscular (IM). La neostigmina por vía subcutánea (SC), IM o IV a dosis de 0,25-0,5 mg/2-3 horas y la piridostigmina por vía oral (VO) a dosis de 30-60 mg/4-6 horas. La forma retard de piridostigmina permite disminuir el número de tomas.

La fisostigmina sí atraviesa la barrera hematoencefálica y se utiliza por vía endovenosa a dosis de 0,5-2 mg, lentamente (1 mg/min).

Los anticolinesterásicos irreversibles empleados como insecticidas y gases de guerra se absorben a través de la piel intacta, por vía respiratoria y por VO. No tienen aplicaciones terapéuticas, siendo su interés me ramente toxicológico.

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