FARMACOLOGIA
Farmacología • Fármacos antidepresivos
mecanismos de acción, tienen en común la regulación de sistemas de neurotransmisión monoaminérgica (serotonina, noradrenalina, dopamina) y aumentan los niveles de estas aminas, bien por inhibir su metabo lismo o la recaptación de las mismas por la neurona presináptica. El incremento de neurotransmisores en la hendidura sináptica permite la regulación a la baja de los receptores postsinápticos, así como su desensibili zación, y estos cambios adaptativos en los receptores alteran la expresión de determinados genes, incluidos factores neurotróficos como el BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro, que desempeña un papel importante en la proliferación, diferenciación y supervivencia de las neuronas) y permiten la sinaptogénesis. La mejoría clínica de los síntomas depresivos puede tardar en aparecer de dos a cuatro semanas tras el inicio del tratamiento, debido a que requiere de estos cambios adaptativos en los receptores. No obstante, los mecanismos relacionados con las monoaminas no explican por sí solos la depresión y se piensa que están involucrados otros sistemas como el gabaérgico y sistemas en los que participan neuropéptidos como la vasopresina y los opiáceos endógenos.
El tratamiento farmacológico disponible en la ac tualidad únicamente alcanza tasas de respuesta y remisión sintomática discretas y los antidepresivos, en general, tienen una eficacia clínica similar. La elección del antidepresivo debe ser individualizada y basarse en la sintomatología del cuadro depresi vo, comorbilidades, efectos secundarios, interaccio nes farmacológicas y disponibilidad (Imagen 1). El tratamiento antidepresivo farmacológico se reserva para los episodios moderados a graves (y en algunos casos específicos para los leves). En el caso de un primer episodio depresivo ha de durar 6-12 meses posterior a la remisión de los síntomas para evitar la recurrencia y suspenderse de forma gradual, en el curso de varias semanas, para evitar las recaídas y los síntomas de retirada.
Imagen 1. El efecto de los antidepresivos varía mucho de unos pacientes a otros
Es conveniente advertir, tanto al enfermo como a la familia, que los antidepresivos tardan en comenzar a actuar un tiempo y, por tanto, es imprescindible que el paciente siga tomando la medicación, aunque no note mejoría al principio del tratamiento. Los efectos secundarios, sin embargo, suelen presentarse dentro de los primeros días de iniciar la administración de un fármaco debido al aumento de los neuro transmisores implicados. Otro aspecto para considerar es que el enfermo deprimido puede ser reacio a tomar la medicación, por lo que es preciso vigilarlo o, si es ambulatorio, informar a la familia para que lo controle. Es importante no olvidar que su uso continuado puede causar atenuación de las emociones, disfunciones sexuales, que incluso pueden persistir después de finalizar el tratamiento, y aumento de peso. En adultos mayores se relacionan con caídas y fracturas, mientras que en niños y jóvenes han sido asociados con riesgo de suicidio y autolesión. En ocasiones se recurre a la combinación de antidepresivos, pero hay que tener presente que este hecho aumenta costes y efectos colaterales. Por otro lado, los pacientes no son advertidos de la posibilidad de experimentar síndrome de abstinencia cuando los dejan de tomar, ya que los antidepresivos son considerados fármacos que no generan depen dencia, pero se han descrito síntomas de retirada al discontinuar o reducir la dosis, propia de muchos fár macos que afectan al SNC.
180
Made with FlippingBook - Share PDF online