FARMACOLOGIA

Farmacología • Fármacos antipsicóticos

Los síntomas negativos consisten en una disminución o carencia de las emociones, aislamiento social, anhedonia, etc.

Por otra parte, la disfunción cognitiva se refiere a problemas relacionados con el pensamiento (cognición), como concentrar la atención, recordar cosas, tener autocontrol y pensar con flexibilidad.

Se ha postulado en estos casos la existencia de alteraciones fisiopatológicas sobre la neurotransmisión dopaminérgica, concretamente la hiperactividad dopaminérgica a nivel del sistema nervioso central, vías mesolímbica y mesocortical, avalada por el hecho de que los fármacos útiles en el tratamiento de estas patologías actúan bloqueando los receptores dopaminérgicos. Asimismo, las administraciones de agonistas dopaminérgicos pueden producir en gran medida psicosis y, también, se ha visto en el cerebro de personas con esquizofrenia fallecidas una alta concentración de receptores D 2 , sobre todo en el núcleo accumbens . Estos fármacos, además del efecto antipsicótico, pueden tener más o menos desarrollados otros efectos terapéuticos, pudiendo presentar efecto antiemético, antivertiginoso y antihistamínico. En teoría, todos los antipsicóticos son eficaces y la elección de uno u otro depende de la respuesta del paciente al fármaco y de los efectos secundarios que se presenten. Constituyen un grupo de fármacos de uso frecuente en el tratamiento de procesos psiquiátricos como de mencia, esquizofrenia o trastorno bipolar y síntomas psicóticos en trastornos neuropsiquiátricos (corea de Huntington, síndrome de Gilles de la Tourette). Asimismo, se utilizan en otros procesos de distinta etiología como vértigo, cuadros eméticos, deprivación alcohólica, dolor crónico neuropático, tics motores e hipo intratable y agitación psicomotora. Desde hace tiempo se conoce la relación entre niveles altos del neurotransmisor dopamina y la esquizofre nia; la evidencia aumenta al comprobar el empeoramiento de esta patología al administrar a pacientes con esquizofrenia fármacos agonistas dopaminérgicos. De hecho, los fármacos antipsicóticos actúan, funda mentalmente, bloqueando receptores postsinápticos del neurotransmisor dopamina, concretamente recep tores dopaminérgicos tipo D 2 , lo que se acompaña de una mejoría del estado psicótico. No obstante, el bloqueo de receptores dopaminérgicos es inmediato, mientras que el efecto antipsicótico puede tardar semanas en aparecer. Además, algunos pacientes no reaccionan al tratamiento con este tipo de fármacos y los llamados síntomas positivos de la esquizofrenia (alucinaciones, delirio, desorganización conceptual, etc.) responden al tratamiento mejor que los síntomas negativos (aislamiento social, inhibición afectiva, anhedonia, etc.). Estos son algunos de los hechos que llevaron a considerar que el bloqueo de receptores de la dopamina refleja un mecanismo común, pero no único, de los fármacos antipsicóticos. Así, parece ser que en el efecto antipsicótico puede influir también el bloqueo de receptores de la serotonina, como lo demuestra la efectividad de fármacos que han ido apareciendo posteriormente, como la clozapina y la risperidona, y que actúan bloqueando receptores dopaminérgicos y receptores de otros neurotransmi sores como la serotonina. Esto llevó a clasificar los fármacos antipsicóticos en típicos y atípicos. Un antipsicótico atípico sería aquel que se caracteriza por bloquear receptores dopaminérgicos D 2 y serotoninérgicos 5-HT 2 , por tener efectos adversos extrapiramidales nulos o mínimos, acción sobre los síntomas negativos de la esquizofrenia, además GENERALIDADES Y CLASIFICACIÓN

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