FARMACOLOGIA

Farmacología • Fármacos antiparkinsonianos

acción inhibidora, y la acetilcolina, que se comporta como neurotransmisor excitador. En la EP se ha com probado que existe un déficit y/o pérdida progresiva de dopamina y, por tanto, un incremento de la activi dad excitadora de la acetilcolina. Como resultado, se produce un desequilibrio entre ambos neurotransmisores, responsable de esta patolo gía, que se caracteriza clínicamente por manifestaciones motoras tales como la acinesia o lentitud/dificultad de movimientos (bradicinesia), temblor estático o de reposo y rigidez (triada motora), alteraciones de la postura y la marcha.

Al mismo tiempo hay aparición y desarrollo de síntomas autonómicos tales como sialorrea, hiperhidrosis y seborrea.

Además, el proceso degenerativo afecta también a otras estructuras neuronales, dando lugar a otras ma nifestaciones no motoras de la enfermedad, tales como apatía, depresión, deterioro cognitivo, alteraciones del sueño, fatiga y síntomas sensitivos (pérdida de olfato), que están presentes en un elevado porcentaje de pacientes, que tienen gran impacto en la calidad de vida del paciente y su familia, y que son considerados como parte integrante de la enfermedad.

La gravedad de los síntomas puede aumentar con el transcurso de los años, lo que se traduce en incapaci dad/discapacidad y dependencia.

El abordaje de la enfermedad ha de llevarse a cabo de manera holística, garantizando siempre la continuidad asistencial del paciente y su entorno, y contemplando tanto el tratamiento farmacológico como las medidas no farmacológicas.

El tratamiento de la enfermedad irá orientado a mejorar la sintomatología, restablecer la función, retrasar en la medida de lo posible la progresión de la enfermedad y prevenir las posibles complicaciones.

El tratamiento debe individualizarse, teniendo en cuenta las características de cada paciente: edad, actividad diaria, otros problemas de salud concomitantes, cumplimiento y preferencias del paciente, etc.

El objetivo terapéutico es intentar restablecer el desequilibrio dopaminérgico-colinérgico; por tanto, el tratamiento farmacológico consistirá en la administración de fármacos dopaminérgicos, ya que la dopa mina es el neurotransmisor deficitario, y/o anticolinérgicos que disminuyan la actividad excitadora de la acetilcolina.

En el Cuadro 1 se exponen los distintos grupos de fármacos antiparkinsonianos en función de su mecanismo de acción.

Cuadro 1. Clasificación de fármacos antiparkinsonianos

• Levodopa • Levodopa + benserazida • Levodopa + carbodopa

Precursores de dopamina

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