FARMACOLOGIA

Farmacología • Farmacología, proceso terapéutico y práctica enfermera

Información al paciente

Proporcionar al paciente indicaciones precisas acerca de cómo tomar o administrarse la medicación y para qué sirve, así como de los posibles efectos secundarios y/o reacciones adversas. La importancia de la infor mación al paciente radica en que el paciente tiene que ser protagonista proactivo de su tratamiento y debe participar informadamente del mismo. Si el paciente conoce toda la información, puede participar en la de tección de posibles errores. Algunos estudios consideran que la omisión de información a los pacientes acer ca de la medicación que toman o que se administra debería contabilizarse como un error de medicación.

Velocidad de administración correcta

Cada medicamento, especialmente los administrados por vía parenteral, han de administrarse a una velo cidad preestablecida que debe cumplirse estrictamente. La velocidad de administración puede cumplirse estrictamente utilizando bombas de infusión o dispositivos manuales cuentagotas.

Registro

Una vez administrado el fármaco debe registrarse en el formato adecuado el nombre del fármaco, la dosis, la vía, la hora y el profesional que lo administra, así como las reacciones adversas, si se hubieran producido. La forma en la que se registre en la historia clínica la medicación administrada varía desde el formato papel hasta el formato electrónico. Es necesario señalar que es imprescindible documentar las acciones realizadas con la finalidad de poder afrontar posibles demandas legales de responsabilidad profesional.

Seguimiento de la respuesta

Comprobar que la respuesta a la medicación es la esperada, es decir, registrar su eficacia según la percepción del paciente o familiar o según observe el profesional de enfermería (p. ej.: si un antitérmico ha bajado o no la fiebre). En caso de que la respuesta a la medicación no sea la terapéutica, actuar lo más rápido posible.

Otros aspectos que hay que tener en cuenta

• El profesional de enfermería que prepare la medicación debe ser quien la administre para evitar confusio nes, una de las razones por las que la elección de la forma de organización del trabajo en las unidades de hospitalización sea la de trabajo en función de los pacientes y no por tareas. • Si un paciente se niega a tomar un fármaco, se utilizan la comunicación y el razonamiento para que entienda los efectos beneficiosos de su indicación, pero si a pesar de ello insiste, se deberá respetar su decisión y registrar en la historia clínica las razones de su negativa. No se deben olvidar los derechos del paciente respecto a la información sobre su tratamiento: estar informado del nombre del fármaco, de su propósito, de su efecto y de cualquier efecto adverso posible, rehusar cualquier medicación, tener infor mación completa sobre la utilización experimental de cualquier fármaco, así como rehusar o consentir su uso, recibir de forma segura medicamentos etiquetados, recibir la terapia auxiliar apropiada asociada a la terapia farmacológica, no recibir fármacos innecesarios, etc. • No se tiene que dejar sobre las mesitas de las habitaciones ningún fármaco a excepción de inhaladores, pomadas o lociones cuyo uso esté indicado a demanda del paciente. • Si un paciente vomita tras la toma de un fármaco, hay que avisar al médico responsable. Si no hay indi cación expresa, no administrar una nueva dosis, puesto que no se puede precisar la cantidad absorbida del fármaco.

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