Guía para transformar conflictos en oportunidades

Cultura de paz en el deporte Guía práctica para transformar conflictos en oportunidades

Andrés Barrientos Triay Marina Caireta Sampere

Esta guía se ha podido realizar gracias al apoyo del Ajuntament de Barcelona, al trabajo de la Escola de Cultura de Pau de la UAB y al compromiso e interés de la Fundació per l’ Esport i l’ Educació de Barcelona en incorporar la educación para la paz en sus actividades.

Primera edición, 2021

© 2021, Editorial INDE

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© 2021, el autor y la autora

ISBN: 978-84-9729-405-8 DL MU 959-2021 Impreso en España

Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, total o parcialmente, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea mecánico, eléctrico, químico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor.

Índice

1. ¿Por qué esta guía? Presentación .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 2. ¿De dónde partimos? Tres ideas clave: Valores guía, enfoque educativo y actitud de la persona referente .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 2.1. Valores guía. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 2.2. El enfoque educativo del conflicto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18 2.3. El entrenador/a como modelo de referencia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19 3. ¿Cómo construir una convivencia pacífica y potenciadora a través del deporte? Cinco estrategias claves .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23 4. Acuerdos básicos: normas generales, valores guía y alianza inicial . . . . . . . . . . . 27 4.1. Las normas generales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27 4.2. Los valores guía. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 4.3. La alianza inicial. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 5. La Prevención: útil para preparar una sesión exitosa y pacífica . . . . . . . . . . . . . 33 5.1. Una buena didáctica. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34 5.2. Estructura de sesión con tres partes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38 5.3. Estimular el reconocimiento de errores. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40 6. La escalera de prOvención: tejer una buena red de apoyo mutuo . . . . . . . . . . . 41 6.1. Presentación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43 6.2. Conocimiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45 6.3. Confianza. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46 6.4. Aprecio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49 6.5. Comunicación.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52 6.6. Toma de decisiones colectivas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55 6.7. Cooperación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56 7. La transformación de conflictos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61 7.1. Fases del conflicto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 63 7.2. Tercera fase: cómo reconducir la crisis. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66 7.3. Cuarta fase: diálogo a través de una conversación restaurativa. . . . . . . . . . . 71 7.4. Quinta fase: cómo comunicamos al grupo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73

8. La creación de un marco normativo de grupo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77 8.1. Cómo construir el marco normativo del grupo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 78 8.1.1. Acción 1: CLARIFICAR cómo se categorizan las faltas y cuáles serán sus consecuencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 80 8.1.2. Acción 2: RECONOCER el cumplimiento de normas ya existentes. . . . . . . . 83 8.1.3. Acción 3: ACTUAR ante los incumplimientos. . . . . . . . . . . . . . . . . 83 8.1.4. Acción 4: CREAR nuevas normas ante patrones disruptivos.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85 8.1.5. Acción 5. INFORMAR. Nuevas rutinas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91 9. Cultura de paz: convivencia pacífica y potenciadora. Conclusión .. . . . . . . . . . . 95 10. Anexos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 97 10.1. Tipos de conflictos: conflictos leves o pseudoconflictos . . . . . . . . . . . . . . 97 10.2. Tipos de conflictos: conflictos según el número de personas implicadas. . . . . . 98 10.2.1. Conflictos Individuales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 98 10.2.2. Conflicto entre dos chicos o chicas.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 98 10.2.3. Conflictos intragrupo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100 10.2.4. Conflictos entre grupo y adulto de referencia.. . . . . . . . . . . . . . . . 100 10.2.5. Conflictos intergrupales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102 11. ¿Cómo saber más? Recursos y bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 103 11.1. Recursos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 103 11.2. Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 103 11.3. Vectores. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 104

Prólogo

El deporte de élite se basa en sostener el máximo rendimiento durante el mayor tiempo posible, reduciendo al mínimo los errores propios y la incertidumbre. En los deportes de equipo gestionar la convivencia y los conflictos entre personas de diferentes culturas es clave para conseguir que jueguen bien y ganen. Los conflictos no siempre se muestran ni se quieren ver, pero tarde o temprano aparecen explotando en el momento más inoportuno. Este libro no solo prepara la cohesión de un grupo paso a paso, sino que incorpora la transformación de los conflictos como una herramienta más de ese proceso constructivo constante que es un equipo. Cuando un grupo funciona y hay armonía, fluidez y desaparecen los egos para crear un nosotros, la idea de juego se eleva por encima de las propias capacidades del equipo y los fallos se disimulan mejor. Desdemi experiencia en el fútbol de alto nivel, ganar es más una consecuencia del ambiente del grupo que de una serie de consignas tácticas. Por eso recomiendo la lectura de este libro. En él, el lector adquirirá herramientas prácticas para educar y hacer rendir mejor a su equipo. Educación y rendimiento no están tan separados en la práctica. Un deportista de élite también ha de educar sus habilidades sociales para rendir al máximo.

Julio Figueroa

Psicólogo deportivo especialista en rendimiento. Experiencia en fútbol en distintos clubes europeos entre los que destacan: FC Barcelona, Valencia CF y en la Premier League con el WolverhampthomWanderers desde 2017 a 2021

Prólogo Todos los espacios y actividades son espacios educativos. La casa, la calle, el trabajo, el salón de clase, el comedor, el patio... lo son y, por supuesto, el juego y el deporte, que son de las primeras herramientas de socialización y aprendizaje de valores y actitudes de las personas. Desde esos espacios y esas actividades podemos educar para la paz, para el conflicto y para la convivencia. Cuando oímos hablar de conflicto, solemos pensar en algo negativo. Y, por tanto, tendemos a reaccionar negativamente ante ellos: eludiendo/evitando, negando, reprimiendo. Los motivos son muchos, pero, fundamentalmente: • Porque se ven como sinónimo de violencia. La violencia no es el conflicto, la violencia es la consecuencia de cualquier conflicto no abordado o no resuelto de forma satisfactoria para las partes. Y/o la peor forma de abordarlo, pensando que destruyendo a la persona o personas con las que lo tienes, acabará. • Porque no se viven como una experiencia agradable. Remueven emociones intensas y muchas veces implican un gran gasto de energías y tiempos. • Porque no se nos ha educado en dar herramientas para abordarlos de forma positiva y lo más satisfactoria posible para todas las partes. Pero, muy al contrario, los conflictos (que no la violencia) son inherentes a las relaciones humanas y son una gran oportunidad de cambio, de progreso, para crecer individual y socialmente, además de poder ser una oportunidad de aprendizaje. Aprender a dialogar, aprender a negociar, aprender a convivir... dotarnos de actitudes y herramientas fundamentales para la vida, en todos los ámbitos en los que nos podamos encontrar. En lamedidaqueaprovechamos esaoportunidaddecrecimientoydeaprendizaje, estaremos convirtiendo los conflictos en algo positivo y en una herramienta de transformación social, hacia un mundo mejor con igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas. Estaremos dando herramientas que favorezcan la convivencia y el poder defender los derechos y necesidades individuales y colectivas sin recurrir a la violencia. Este libro intenta dar pistas para hacerlo, desde un espacio tan importante y pedagógico como son los juegos y las actividades deportivas. Platón ya decía: “puedes descubrir más de una persona en media hora de juego que en un año de conversación”.

Paco Cascón

Educador para la paz de referencia en España. Activista promotor de la noviolencia como filosofía y como método

1 ¿Por qué esta guía? Presentación Esta guía quiere ser una herramienta para ayudar a personas que dirigen actividades deportivas con niños, niñas y jóvenes, y que sienten que los conflictos les dificultan la buena marcha de las actividades. Este material nace del convencimiento que el conflicto es inherente en las personas y sus relaciones, por lo que hay que integrarlo como parte de las clases/entrenos y disponer de estrategias para abordarlo de forma noviolenta (1) y ágil. Un conflicto bien enfocado es una oportunidad de evolución personal y colectiva, al tiempo que refuerza la cohesión y el trabajo en equipo. Sabemos que en las actividades deportivas el foco está en mejorar el juego, entrenar y jugar. También sabemos que el tiempo es escaso (a menudo sesiones de 1 hora) y hay que aprovecharlo para preparar la competición. Así mismo, cualquier actividad con menores es una actividad educativa donde aprenden valores y modelos de cómo hacer las cosas, y desarrollan habilidades para hacerlas, es importante tenerlo en cuenta. En nuestra experiencia observamos que para muchas personas que dirigen equipos y grupos de deporte, el conflicto es vivido con dificultad y temor al no sentirse preparadas para sostenerlo y aprovecharlo. Para ello, necesitamos serenidad y seguridad, esto nos lo da disponer de una estrategia de abordaje del conflicto clara y efectiva que nos permita transformarlo en oportunidades educativas. Esperamos que este material os ayude a ello. Con esta guía práctica pretendemos ofreceros una caja de herramientas para abordar el conflicto en actividades deportivas. Estructuramos sus contenidos en dos bloques: en el primero desarrollamos tres ideas claves que orientan la intervención (valores guía, enfoque educativo del conflicto y actitud de la persona adulta) (Tema 2). En el segundo, proponemos cinco estrategias útiles, no solo para conseguir una convivencia pacífica y un mejor éxito deportivo en el grupo, sino para educar en habilidades y valores de convivencia transferibles como modelo a la vida. Estas son el marco normativo de base, la prevención, la prOvención, la transformación pacífica de conflictos y la creación de nuevas normas y rutinas (de Tema 3 al Tema 9).

(1) Escribimos “noviolencia” en vez de “no violencia” porqué “noviolencia” nos remite a la idea gandhiana de trabajar activamente para educar sin violencia implícita de ningún tipo (no usar castigos, no caer en estereotipos de género o cultura, etc.).

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CULTURA DE PAZ EN EL DEPORTE

Esta propuesta metodológica surge del trabajo realizado entre la Fundació per l’Esport i l’Educació de Barcelona (Fundación para el deporte y la educación de Barcelona, FEEB (2) ) y l’ Escola de Cultura de Pau (Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona, ECP), durante seis años, con aproximadamente 150 educadores, para adaptar las herramientas de la educación para la paz a las actividades extraescolares deportivas de la FEEB. Muchos de los conocimientos aprendidos en esta experiencia se realizaron durante la implementación del Programa de Responsabilidad Personal y Social y del Modelo ISSOK, los programas educativos a través del deporte de la FEEB y del Observatorio Sociológico Internacional del Deporte del Consell d’Esport Escolar de Barcelona (Consejo de Deporte Escolar de Barcelona, CEEB).

Finalmente, queremos clarificar dos cosas:

• La primera, nuestra preocupación por usar lenguaje no sexista, intentando usar el genérico mayoritariamente, cuando sea posible, y tomándonos la licencia de escribir “/a” en aquellos nombres que consideramos imprescindible reconocer a diferentes géneros. • La segunda, que cuando hablamos de adulto de referencia usamos las palabras profesor/a, educador/a, entrenador/a o monitor/a indistintamente, pues la guía quiere ser útil para clases de Educación Física, actividades extraescolares deportivas y entrenamientos deportivos. Así mismo, cuando nos referimos al grupo de menores con el que se trabaja hablaremos indistintamente de grupo (grupo clase) o equipo (deportivo).

(2) Ver también el informe Caireta, M; Montes, A. (2019) “Laboratorio de conflictos. Informe de conclusiones (Fase septiembre 2018 – junio 2019)”. ECP-UAB.

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2 ¿De dónde partimos? Tres ideas clave: valores guía, enfoque educativo y actitud de la persona referente 2.1. Valores guía Partimos de que el deporte infantil y juvenil (sea con o sin participación en ligas de competición) es intrínsecamente educativo, por ello, lo planteamos en un marco de valores. Tres valores guían esta propuesta: - La PAZ: en los entrenamientos y clases cuidamos que nadie sufra ningún tipo de violencia (agresiones físicas, humillaciones, exclusión, etc.), pues esta conlleva impacto personal y educativo en las personas y, a menudo, dificulta las actividades. - El RESPETO: entendido como la base de todas las relaciones humanas. Lo definimos como reconocer y aceptar el derecho que tienen todas las personas a tener una identidad propia. Dicho de otra forma, tener en cuenta al otro, tratar dignamente a todas las personas y cosas. - La DIVERSIÓN: el deporte frecuentemente es una de las actividades preferidas de los chicos y chicas, les es saludable y a menudo forma parte de su tiempo de ocio. Buscamos que les sea motivador y que gocen de él. LA PAZ en los entrenamientos y clases cuidamos que nadie sufra ningún tipo de violencia (agresiones físicas,

humillaciones, exclusión, etc.), pues esta conlleva impacto personal y educativo en las personas y, a menudo, di culta las actividades EL RESPETO

como la base de todas las relaciones humanas. Lo de nimos como reconocer y aceptar el derecho que que todas las personas tienen a tener una identidad propia. Dicho de otra forma, tener en cuenta al otro, tratar dignamente a todas las personas y cosas

LA DIVERSIÓN

el deporte frecuentemente es una de las actividades preferidas de los chicos y chicas, les es saludable y a menudo forma parte de su tiempo de ocio. Buscamos que les sea motivador y que gocen de él

Figura 1. Valores guía

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¿De dónde partimos? Tres ideas clave

2.3. El entrenador/a como modelo de referencia Los educadores/as son el recurso clave para que las actividades logren sus objetivos. Por lo tanto, la preparación de estas personas, además de la formación deportiva, requiere incluir formación personal que garantice las habilidades actitudinales necesarias para educar. Es importante para las personas que lideran grupos deportivos, tomar consciencia de que, además de entrenador/a, son un adulto de referencia. Es decir, estas deben darse cuenta de que estarán constantemente observadas e imitadas, y de que de su ejemplo depende el tipo de aprendizaje que dejarán a sus chicos y chicas. Ser un modelo de referencia implica ser un modelo de respeto, se espera del adulto que ejerza este respeto con coherencia, es decir: - tener buenas maneras, - tener un uso exquisito del lenguaje, - saber dar voz, - hacer buenas preguntas y escuchar, - ser puntual, - cuidar su vestimenta y su aspecto físico - y planificar los entrenamientos. Esta persona debe creer profundamente en el valor de la noviolencia, e implementarla con su ejemplo, demostrando una confianza ilimitada en el diálogo con una paciencia infinita.

Actividad 2. Identificar el adulto de referencia en tu vida

Resumen. Se trata de responder a un par de preguntas como herramienta de autorreflexión. Objetivo. Identificar aquellas características que hacen de un entrenador/a un adulto de referencia.

Propuesta de trabajo Recuerda un adulto que para ti fuera un referente. Reflexiona sobre las preguntas siguientes:

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3 ¿Cómo construir una convivencia pacífica y potenciadora a través del deporte? Cinco estrategias claves En este tema indicamos aquellas cinco estrategias que, desde nuestra experiencia, constatamos que nos permiten pasar de una cultura de grupo violenta a una cultura de paz. Entendemos cultura de violencia en un grupo cuando naturalizamos comportamientos como: jerarquías basadas en la ley del más fuerte, disrupciones sistemáticas, exclusión, críticas, burlas, enfados, faltas de respeto, conflictos enquistados, etc. Por el contrario, consideramos que hay cultura de paz cuando en nuestros grupos hay igualdad de oportunidades, armonía, normas claras y consensuadas, aprecio mutuo, diversión, relaciones respetuosas y transformación de conflictos a través del diálogo.

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CULTURA DE PAZ EN EL DEPORTE

Entendemos el conflicto como aquella situación en que aparecen discrepancia de intereses o necesidades entre personas, cosa inevitable que suceda cuando personas diferentes juegan y conviven juntas. Más allá de eso, percibimos que hay conflicto cuando aparecen comportamientos, individuales, o de varias personas, que distraen, interrumpen o paralizan la clase, dificultando lograr sus objetivos y dañando las relaciones y el ambiente de esta. Muchos de estos conflictos son evitables, es decir, que podemos preveerlos y por lo tanto podemos anticiparnos a ellos (temas 4, 5 y 6), pero como el conflicto es inherente en las personas, aparecen conflictos inevitables que no podemos preveer ni anticipar, pero sí convertir en oportunidades educativas (tema 7). Finalmente, desarrollamos cómo aprovechar los conflictos para crear, de forma consensuada, nuevas normas y rutinas que generen un sistema de convivencia pacífica y potenciadora de todas las personas del grupo (temas 8 y 9).

Veamos de manera secuenciada cómo podemos pasar de una cultura de violencia a una cultura de paz.

Cultura de paz: convivencia pací ca y potenciadora

La creación de un marco normativo de grupo

La transformación de con ictos

La escalera de prOvención: tejer una buena red de apoyo mutuo

La Prevención: útil para preparar una sesión exitosa y pací ca

Acuerdos básicos: normas generales, valores guía y alianza inicial

Cultura de violencia

Figura 3. Pirámide para la convivencia pacífica y potenciadora. Fuente: Elaboración propia

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¿Cómo construir una convivencia pacífica y potenciadora a través del deporte? Cinco estrategias claves

Esto es correcto a largo plazo, pero al comienzo de la vida de un grupo, en las primeras clases, es importante sentar las bases con los elementos prioritarios de los cuatro primeros niveles de la pirámide. Estos son:

- Recordar el marco normativo de base de la institución a la que pertenecemos (ver tema 4).

- Dar un enfoque cooperativo a todas las actividades para minimizar riesgos de conflictos (ver tema 5), al principio de la vida de un grupo.

- Hacer actividades de provención de forma intensa para cohesionar el grupo desde el principio (ver tema 6).

- Explicar y ensayar cómo se abordarán los conflictos . Para ello es importante tener claro el procedimiento que el entrenador/a tiene previsto utilizar (ver tema 7). Realizar estas cuatro cosas al principio de la vida de un grupo nos dará estabilidad y tranquilidad para trabajar más a fondo a largo plazo.

Además de esto será importante continuar a lo largo del curso con el resto de la pirámide, es decir:

- previniendo conflictos innecesarios (o sea aquellos que podemos preveer y por lo tanto anticiparnos);

- trabajando de forma constante la prOvención para poder atender y aprender de los conflictos inevitables (aquellos que no podemos preveer y que no nos permiten anticiparnos);

- aplicando el método de transformación de conflictos ensayado;

- y, cuando un conflicto sea reiterativo, creando una nueva norma para generar nuevas rutinas de convivencia.

Así, progresivamente, vamos naturalizando una forma de estar en clase, de hacer deporte y de convivir sin violencia, una cultura de paz en el grupo.

Veámoslo con detalle en los temas siguientes.

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CULTURA DE PAZ EN EL DEPORTE

FALTAS

Leves

Intermedias

Graves

Muy graves

Golpear a un compañero/a accidentalmente y disculparse inmediatamente.

Interrumpir al educador/a durante una explicación.

Golpear a un compañero/a y no disculparse.

Ejemplo de falta

Introducir droga en el equipo.

Pérdida del privilegio de entrenar y jugar hasta que se resuelva. Activar los protocolos de la institución y del entorno para estos casos.

Advertir con un aviso de forma

Ejemplo de consecuencias en relación a la falta

Advertir con un aviso. A la próxima irá al rincón de la calma (2 avisos).

rápida y firme. A la tercera irá al rincón de la calma (3 avisos).

Directamente al rincón de la calma.

Tabla 11. Tipos de faltas, avisos y consecuencias posibles. Ejemplo de categorización de faltas (cada grupo debe hacer la suya propia). Fuente: Elaboración propia a partir de planteamientos de Vidal Schmill (2008)

Ejemplo 11. Categorización de falta en el equipo de hockey El Polvorí

Debido a que enfadarse y marcharse antes de acabar el entreno se convirtió en un patrón disruptivo, se conversó con el grupo sobre qué tipo de falta consideraba que era este comportamiento reiterativo. Como en la última parte de la clase el grupo se sienta para hablar sobre lo vivido en el entreno, el hecho de que algunos compañeros/as se marcharan sin hablar, al grupo le pareció una falta grave. Por lo tanto, se creó la siguiente norma: quien se marche antes de que acabe el entreno es como si no hubiera venido a entrenar. Como el grupo ya tenía una norma que decía “quien mejor entrena más juega”, la consecuencia de marcharse enfadado sin hablar era la misma, es decir jugar menos tiempo en el siguiente partido.

Fuente: Extraescolar de hockey del programa Convivim Esportivament organizado por la FEEB en la escuela El Polvorí (invierno 2019)

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CULTURA DE PAZ EN EL DEPORTE

que vivir en ellos y cuantos más mejor. Se trata de aprender a evitar los innecesarios, y así atender mejor y a tiempo los que surjan para transformarlos. De esta manera ganamos espacios de paz. ¿Qué nos permite la paz? La paz cubre necesidades básicas como la seguridad, la pertenencia, el reconocimiento o la diversión, entre otras. Con ello logramos crear unas condiciones que permiten el máximo rendimiento personal y grupal. Es decir, en las actividades deportivas no entendemos la paz como la mera ausencia de conflictos, sino como un ambiente semipermanente de seguridad y armonía que permite a las personas aprender y sacar lo mejor de sí mismas, y así desarrollar su verdadero potencial.

¿Os imagináis lo que un ambiente pacífico podría generar en cada persona?

¿Podrían estas personas transferirlo a su entorno?

¿Cómo sería el mundo si se compusiera de grupos y comunidades pacíficas?

¿Puede el deporte contribuir a ello?

Nosotros estamos convencidos que sí. Por todo esto, ponemos en el vértice de la pirámide “Convivencia pacífica y potenciadora”.

Ejemplo 15. Transferencia a la Escuela El Polvorí

En nuestra experiencia en la Escuela El Polvorí, la transferencia de los chicos y chicas de hockey al resto de la escuela ha llevado a que el profesorado se acerque al monitor para conocer la metodología, y de allí a generar la oportunidad de formar a todo el equipo docente en esta metodología para amplificar esta cultura de paz a todo el centro.

Fuente: Extraescolar de hockey del programa Convivim Esportivament organizado por la FEEB en la escuela El Polvorí

Experimentar este tipo de convivencia conlleva integrar y naturalizar unos valores, habilidades y hábitos que hechos de forma colectiva devienen en una cultura de paz. Esta no es un fin en sí misma, sino un proceso dinámico, siempre mejorable y en construcción constante, que requiere atención y esfuerzo, pero que revierte en múltiples beneficios para garantizar la diversión al jugar, asegurar la educación a través del deporte y aumentar el rendimiento deportivo.

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