Los soft skills más importantes para la empresa en la situación post-COVID

LOS SOFT SKILLS MÁS IMPORTANTES PARA LA EMPRESA EN LA SITUACIÓN POST-COVID

Michael de José, Ph.D.

Presidente del Instituto de Inteligencia emocional y neurociencia aplicada S.L.

Estudios del Instituto de Investigación de Stanford y la Fundación Carnegie Mellon entre los empresarios de Fortune 500 mostraron que el 75 % del éxito profesional a largo plazo se debió a las soft skills (habilidades blandas) y solo el 25 % a las duras (Sinha, 2008). ¿Cómo definimos las soft skills? Son aquellas habilidades relacionales y sociales que permiten a una persona realizar con mayor éxito su trabajo profesional, ya que éste requiere siempre de la implicación de otras personas (jefes, compañeros, subordinados, clientes, proveedores, accionistas, etc.). Y conseguir una relación fluida y positiva con ellos es vital para tener éxito en cualquier función que desempeñemos. Dado que las habilidades blandas son tan importantes como las habilidades técnicas (según algunas investigaciones, incluso más), las empresas cada vez apuestan más por la formación de los “soft skills”, aunque en España, de forma muy limitada: - Se forma sobre todo a mandos y directivos... cuando en realidad lo necesitan casi todas las personas - Se entiende de manera incompleta, abarcando habilidades blandas como comunicación, trabajo en equipo, presentaciones efectivas... cuando en realidad las más importantes son las habilidades emocionales: empatía, persuasión, autoestima, y otras competencias que entran dentro del concepto de inteligencia emocional. Este comportamiento se debe a una visión miope de la realidad, que se basan en las siguientes creencias implícitas: - Los soft skills no tienen un impacto tangible en la realidad. Como no se pueden medir con facilidad, se desdeñan. - La formación técnica y académica es la más importante, y sobre todo, hoy en día, las competencias digitales - La inteligencia emocional es algo muy etéreo y psicológico, con escasa aplicación práctica en la empresa.

Las siguientes consideraciones pueden ayudar a las empresas a variar su punto de vista acerca de las competencias emocionales: - Cuando las empresas se enfrentan a situaciones de fuerte cambio (transformación digital, disrupción, covid-19), el factor clave para el éxito o el fracaso son las personas, no la tecnología (que es necesaria, pero no suficiente). - Es imprescindible para las empresas comunicar de forma clara, su visión de futuro, su nueva estrategia y conseguir el compromiso de sus empleados. Pero esto solo funciona si todos los empleados están preparados técnica y emocionalmente: lo primero es fácil, lo segundo es mucho más complicado, pero absolutamente necesario para tener éxito. - Las personas tienen competencias emocionales a niveles muy diferentes: si queremos que reaccionen al cambio de forma positiva, debemos reforzar las competencias emocionales relacionadas con la iniciativa y el cambio. Si no lo hacemos, ¿por qué nos sorprende que el 75% de las transformaciones digitales fracasen, según la consultora Mckinsey? (La consultora Bain eleva la tasa del fracaso al 80%) - El covid-19 está obligando a todas las empresas a cambios drásticos en su forma de trabajar, incluso en su modelo de negocio. Estos cambios lo realizan personas, no robots ni software: pero si las personas no saben reaccionar ante la incertidumbre y el cambio, y caen bajo el efecto de la ansiedad y la depresión, se producirá un efecto de bloqueo que matará cualquier posible cambio. Si el problema es emocional, la solución solo puede venir del campo de la inteligencia emocional. - La red LinkedIn en su último informe del 2020, concluye que los 5 soft skills más demandados a nivel global por las empresas son la creatividad, la persuasión, la colaboración, la adaptabilidad y la inteligencia emocional. No es una casualidad que 4 de las 5 son soft skills emocionales. Dada la importancia, sobre todo en el contexto actual, que tienen las competencias emocionales (habilidades de inteligencia emocional), ¿cómo pueden las empresas formar a sus empleados y directivos en las mismas? - La formación presencial, sea mediante seminarios, clases o talleres, no tiene un efecto duradero. Sirven para crear conciencia de la importancia y utilidad de la inteligencia emocional en el trabajo, pero no crean cambios de actitudes y comportamientos. - El e-learning funciona bien para aspectos técnicos, pero no para formar en soft skills emocionales. - El coaching es individual y caro, y por tanto no puede ser una solución al reto del cambio organizativo. - Las tres soluciones anteriores no son escalables, por tanto, no son efectivos. Por ello hemos creado una solución innovadora que se aleja de los modelos tradicionales de formación. Una solución eficaz, flexible y escalable, que se caracteriza por: - Tener como objetivo el cambio real y perdurable de ciertos comportamientos y actitudes - Centrarse en las competencias emocionales que la empresa necesita (que son específicas): preferimos no usar el término “inteligencia emocional”, que es demasiado Desde Idiena (el Instituto de inteligencia emocional y neurociencia aplicada) somos conscientes de la dificultad práctica de formar en competencias emocionales:

vago y genérico. Hay unas 12 competencias emocionales que son relevantes para la empresa. - Crear un programa que entrena al usuario de forma diaria, empleando el concepto de “micro - aprendizaje”. Esto hace que sea muy flexible y pueda ser compatible con cualquier horario de trabajo. - Dar una experiencia al usuario totalmente audiovisual, que mantiene su interés a lo largo del periodo de entrenamiento (que no es inferior a 3 meses, dependiendo del nº de competencias que se quiera entrenar). Hablamos de micro-vídeos, material audiovisual, simulaciones interactivas... - Poner al usuario en el centro del aprendizaje: él decide el ritmo, el momento del aprendizaje y la intensidad del mismo. Esta nueva propuesta se suma a las existentes, pero es radicalmente diferente de las anteriores. Puede suponer un antes y un después de la formación en soft skills, y promete ser particularmente útil en las circunstancias actuales. ¿Qué competencias emocionales son especialmente útiles en el post – covid, cuando la empresa debe enfrentarse ante una gran incertidumbre y cambios profundos? En Idiena pensamos que las siguientes son las más importantes:

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Flexibilidad (adaptabilidad) Optimismo (visión positiva)

Resiliencia

Trabajo en equipo

Esta nueva propuesta se suma a las existentes, pero es radicalmente diferente de las anteriores. Puede suponer un antes y un después de la formación en soft skills, y promete ser particularmente útil en las circunstancias actuales. Por último, resaltar que las organizaciones más avanzadas están incorporando el concepto de bienestar emocional dentro de sus prioridades de de Gobernanza, al considerar a los empleados como calve para superar la situación actual. En este sentido, el riesgo de una “ tercera ola ” del covid-19 (problemas mentales y emocionales derivados de la pandemia, especialmente ansiedad y depresión) es muy alta, y una forma que tienen las empresas de prevenirla es la de ayudar a sus empleados, a través de las competencias emocionales adecuadas, saber enfrentarse a estos riesgos.

www.inteligenciaemocionalaplicada.com

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