AG I - Angel Carrasco

LA RESERVA DE DOMINIO EN DERECHO ESPAÑOL Angel Carrasco Perera Catedrático de Derecho Civil, Universidad Castilla-La Mancha Consejero académico en GÓMEZ ACEBO & POMBO, Abogados.

Voy a desarrollar una exposición del régimen legal de la reserva de dominio mobiliaria en España. Me dirijo a un público de juristas que no es fundamentalmente académico y que en buena parte no es español. La exposición ha de ser, necesariamente, selectiva de problemas reales, despegada de construcciones dogmáticas o interpretativas arduas y que sea comprensible para un oyente que no estará familiarizado con las sutilezas y presupuestos del Derecho legislado ni de la praxis judicial nacional. Omito la referencia y cita de normas jurídicas en particular. Las referencias legales no tendrían utilidad y dificultarían la comprensión, al introducir en el discurso ejercicios de interpretación de preceptos legales, que a este público no le interesará sustancialmente. Al elaborar estas notas tengo en consideración, implícitamente, las particularidades y preocupaciones del Derecho alemán, que me es bien conocido en este sector de las garantías del crédito. He dejado, en algún sentido, pero no en todos los casos, que sean los temas clásicos de la Eigentumsvorbehalt alemana los que guíen la selección de los temas propios de mi exposición. Como es sabido, el Derecho civil alemán se distingue del resto de los sistemas occidentales por la separación, más o menos absoluta, entre contrato obligacional ( Kauf ) y contrato real ( Einigung ). Aunque este doble nivel impacta también en las respuestas específicamente alemanas a la doctrina de la reserva de dominio, creo que la distinción no es decisiva para comprender y contrastar las soluciones prácticas a las que se llega desde un sistema, como el español, en el que el contrato obligacional lo es todo. Frente al alemán, el sistema jurídico español es en principio contrario a la eficacia erga omnes de las garantías mobiliarias no inscritas o anotadas en un Registro público, regla que sólo se excepciona en el caso de cesiones y prendas de créditos – aunque también pueden ser inscritas y gozan entonces de mayor efectividad- y en el contrato de leasing mobiliario, como resultado de la presión del lobby financiero . Pero el Registro español de garantías mobiliarias es costoso y poco ágil, si se contrasta, por ejemplo, con el sistema de simple filing notice implantado, siguiendo el modelo americano, en el Convenio de Ciudad del Cabo de garantías sobre bienes de equipo móvil.

Made with FlippingBook - Online catalogs