FARMACOLOGIA
Farmacología • Vacunas e inmunoglobulinas
Contraindicaciones
Las generales de las vacunas, aunque dada la alta mortalidad de la enfermedad, en caso de mordedura por animal de riesgo prevalecerá la indicación de profilaxis sobre los riesgos de las reacciones adversas.
Efectos secundarios
Frecuentemente puede producir reacciones locales leves (30%-75% de los vacunados) a las 24-48 horas de la administración. Se han descrito reacciones sistémicas (20%) como cefaleas, mialgias, vértigo o náuseas. Rara vez, síndrome de Guillain-Barré, sin secuelas. Las reacciones anafilácticas son excepcionales, así como las reacciones similares a la enfermedad del suero, que pueden deberse a restos de albúmina en las vacunas.
INMUNOGLOBULINAS
Las inmunoglobulinas son anticuerpos preformados, por tanto, producen inmunización pasiva y tempo ral tras su administración.
Se obtienen de la fracción gammaglobulínica del suero de personas (también pueden proceder de animales: inmunoglobulinas heterólogas) que han padecido la infección contra la que actúan y, por tanto, tienen un nivel alto de anticuerpos específicos contra el microorganismo causante de esta infección. De forma general, hay que tener en cuenta que la administración de inmunoglobulinas puede alterar la eficacia de las vacunas con virus vivos atenuados (como sarampión, rubeola y varicela) durante un periodo de seis semanas y hasta tres meses, e incluso un año con dosis altas. Por tanto, es necesario espaciar la ad ministración entre la vacunación y la inmunoglobulina por un periodo de tres meses como mínimo.
También es importante tener en cuenta que, generalmente, los pacientes con riesgo especial han de estar en observación al menos durante una hora después de la administración.
No se produce interferencia entre las vacunas y sus inmunoglobulinas específicas (vacuna anti-HB, inmu noglobulina antiHB). Deben administrarse en el mismo acto y en lugares anatómicos diferentes. Tampoco existe interferencia entre las inmunoglobulinas inespecíficas y las vacunas DTPa, DT, Td, dTpa, etc.
En general, no han de administrarse en la misma sesión inmunoglobulinas y vacunas de virus vivos. Excep ción a esta regla son las vacunas de fiebre amarilla, tifoidea y polio.
En el caso de la vacuna triple vírica (TV), hay que esperar dos semanas para administrar la inmunoglobulina. En el caso de la VVZ, serán tres semanas.
Ante la administración de una inmunoglobulina polivalente, en caso de ser necesario vacunar de TV o VVZ, se deberá respetar el plazo de tres y cinco meses, respectivamente. En caso de inmunoglobulina específica antisarampinosa, los plazos se amplían a cinco y seis meses, respec tivamente.
A continuación se exponen las principales inmunoglobulinas.
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