FARMACOLOGIA
Farmacología • Fármacos en el embarazo
Cuadro 8. Hormonas y farmacología del sistema endocrino durante el embarazo (continuación)
Tipos
Recomendaciones en el embarazo (ficha técnica AEMPS)
Metformina: información limitada de su uso en mujeres embarazadas no indica riesgo de anormalidades congénitas. No obstante, durante el embarazo se recomienda usar insulina para disminuir el riesgo de malformaciones Glibenclamida: no debe tomarse durante el embarazo. Sustituir por insulina Levotiroxina: compatible con embarazo. Solo está contraindicada como complemento del tratamiento del hipertiroidismo con fármacos antitiroideos
Antidiabéticos
Hormonas tiroideas
Fármacos del sistema nervioso La epilepsia es la segunda patología neurológica más frecuente durante el embarazo después de la migraña . Está presente en el 0,3%-0,5% de las mujeres gestantes y el 95% de ellas se encuentra en tratamiento con antiepilépticos, lo que, sumado a la disminución de sus concentraciones plasmáticas por los cambios farmacocinéticos propios de esta etapa y los vómitos, incrementa de forma exponencial el riesgo de crisis convulsivas. A grandes rasgos, no está justificada la modificación del tratamiento antiepiléptico pre gestacional si este es eficaz, siendo imprescindible una planificación pregestacional adecuada con fármacos en monoterapia a la menor dosis efectiva. El riesgo de complicaciones perinatales en mujeres gestantes epilépticas (malformaciones congénitas, tras tornos del neurodesarrollo, preeclampsia, parto pretérmino, retraso de crecimiento intrauterino, muerte fetal intrauterina y desprendimiento de placenta normoinserta) está 1-1,5 veces aumentado con respecto a mujeres gestantes no epilépticas, llegando a multiplicarse por 10 la tasa de mortalidad puerperal. Debido a la naturaleza teratogénica de la mayoría de los antiepilépticos comercializados, la tasa de malformaciones congénitas en hijos de madres epilépticas tratadas farmacológicamente con ellos aumenta un 2%-4% res pecto a las no tratadas. Entre las causas que lo explican está el hecho de que los antiepilépticos agravan el déficit de ácido fólico propio del embarazo , por lo que se recomienda suplementar a todas las muje res epilépticas con 5 mg de ácido fólico al día al menos un mes antes de la concepción y mantenerla hasta las 12 semanas gestacionales para reducir el riesgo de defectos del tubo neural. El ácido valproico atraviesa la barrera placentaria y ha sido catalogado como teratógeno al aumentar de forma dosodependiente el riesgo de sordera, trastornos del neurodesarrollo (autismo) y malformaciones (defectos del tubo neural, labio leporino, paladar hendido, dismorfismo facial, craneoestenosis, alteraciones en los miembros y defectos urogenitales, cardiacos y renales). No se ha podido establecer un umbral de dosis por debajo del cual no exista riesgo de alteraciones. La carbamazepina incrementa el riesgo de trastornos del desarrollo y anomalías congénitas como trastornos del tubo neural, defectos craneofaciales, hipospadias y malformaciones cardiovasculares. La exposición a fenitoína durante la gestación triplica el riesgo de síndrome de hidantoína fetal (hendiduras bucofaciales, hipoplasia digitoungueal, microcefalia, retraso del crecimiento intrauterino, anomalías cardiacas, trastornos del desarrollo neurológico neonatal) y aumenta el riesgo de sangrado periparto por déficit de vitamina K y factores de coagulación cuando no se combina con fitomenadiona profiláctica. El fenobarbital también atraviesa la barrera placentaria, aumentando el riesgo de anomalías fetales y provocando síndrome de abs tinencia en el neonato cuando se administra en el último trimestre del embarazo.
867
Made with FlippingBook - Share PDF online