SEGURILATAM 007

Infraestructuras estratégicas

artículo técnico

¿Y si la amenaza viene por debajo del agua?

Joaquín Fernández Perles Jefe de la Línea Sonar de SAES

¿Puede garantizarse que las infraestructuras críticas próximas al mar están completamente protegidas? Centrales térmicas, refinerías, complejos de almacenamiento de petróleo y gas disponen de avanzados sis- temas de vigilancia para prevenir ataques terroristas. Pero la vigilancia no será realmente completa si el sis- tema de protección perimetral no contempla sensores que permitan detectar la amenaza submarina. Los sistemas más completos incluyen sensores submarinos capaces de alertar de la presencia de un buceador.

S in seguridad no hay estado, li- bertades ni crecimiento econó- mico. La defensa y la seguridad son, por tanto, un elemento esencial de un país y cuya garantía no depende únicamente de las fuerzas de seguri- dad. Los nuevos desafíos globales a los que nos enfrentamos desde finales del siglo pasado, como el terrorismo y el narcotráfico, junto a una mayor depen- dencia del sistema de infraestructuras que aseguran el mantenimiento de los servicios esenciales, hace que la segu- ridad y la protección sean una priori- dad para las naciones. Además, existe

barrera frente a amenazas sino un po- sible acceso. Y con frecuencia se trata de un acceso menos vigilado, dado que los elementos más conocidos, como radares y cámaras de seguridad, no permiten una vigilancia efectiva de la amenaza submarina –buceadores y vehículos submarinos no tripulados–, pudiendo llegar a ser un punto de en- trada para la realización de un ataque costa adentro, el tráfico de drogas o ar- mas y otros actos ilícitos. Esta circunstancia llevará a desplegar en la costa, y en los accesos acústicos a infraestructuras críticas, sistemas y sen-

sores que permitan alertar a las autori- dades o a los responsables de seguri- dad de movimientos sospechosos. Sonar activo Como es sabido, no es posible habilitar barreras físicas en costas o zonas por- tuarias debido a que son puntos de ac- ceso necesarios o por la facilidad con la que podrían ser traspasadas. El radar es incapaz de detectar una amenaza sub- marina. Su eficacia en la costa está su- peditada a que exista un elemento que traspase la lámina de agua, cuestión que, en el caso de submarinistas o vehí-

una conciencia cada vez mayor de que mantener esta seguridad es cada vez más complejo, ya que es- tán implicados numerosos agentes. Entre ellos, con- cretamente, destacan las denominadas infraestruc- turas críticas y estratégicas. Puertos, centrales nu- cleares y térmicas, refine- rías de petróleo, platafor- mas petrolíferas, parques eólicos offshore , etc., son infraestructuras que tie- nen en común dos aspec- tos: una alta criticidad y el agua. Para las infraestruc- turas próximas a la costa, o que disponen de un ac- ceso por el agua como las antes referidas, dicho ac- ceso no constituye una

culos submarinos, no ocu- rre. Las cámaras submari- nas, con un alcance muy limitado, sólo facilitan vi- gilar zonas concretas y no permiten alertar a un vigi- lante de una intrusión no deseada. Por lo tanto, hay que contar con un sistema ca- paz de detectar y aler- tar de forma automática la posible amenaza sub- marina, con tiempo sufi- ciente para desplegar me- didas que la neutralicen. Y cuando se habla de vi- gilancia submarina, irre- mediablemente hay que pensar en sonares e hi- drófonos, la única tecno- logía capaz de ver real- mente debajo del agua.

Primer cuatrimestre 2018

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