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Junio 2017

prl en control de plagas

Más información:

consultas@borrmart.es

El empleo de equipos de protección individual (EPI) es un re-

quisito imprescindible para todos aquellos trabajos que implican

un riesgo, sea éste del tipo que sea. Su uso es una obligación le-

gal en nuestro país, tanto por parte del empresario como del

trabajador. Pero además de la responsabilidad legal, los EPIS son

una herramienta muy útil para los técnicos aplicadores de con-

trol de plagas a la hora de preservar su salud.

Muy consciente de ello, ANECPLA lleva trabajando en este

sentido desde su creación hace ya dos décadas. Una labor de

concienciación que ha hecho efectiva a través de sus cursos, de

los que ahora ha tomado el relevo su Centro de Estudios de

Sanidad, CEDESAM. Así lo demuestran los cursos y talleres en

seguridad laboral que impartimos, y los acuerdos que para ello

hemos establecido con empresas punteras del sector. En este

sentido destaca, por ejemplo, la colaboración que hemos lleva-

do a cabo desde CEDESAM el pasado año con la multinacio-

nal Dupont Protection Technologies y Deinsa (empresa espa-

ñola, líder en la distribución de EPIS) en materia de formación.

De acuerdo con él se han desarrollado diversos cursos como el

de Protección frente a Riesgos Biológicos de Nivel 4 (máxima

bioseguridad), dirigido a técnicos de empresas de servicios bio-

cidas y laboratorios.

Los riesgos a los que están expuestos los técnicos de control

de plagas son muy variados dependiendo de los productos que

se empleen y del lugar donde se desarrolle el trabajo. Para em-

pezar, los riesgos más básicos van desde la carga de materiales

hasta el uso de escaleras, pasando por las caídas a distinto nivel

o el propio transporte de mercancías peligrosas.

Riesgos químicos y biológicos

Pero también existen otro tipo de riesgos muy asociados a la

actividad laboral y que están relacionados, por ejemplo, con los

riesgos químicos y biológicos. Existen múltiples productos bioci-

das y no todos entrañan el mismo nivel de peligrosidad. No hay

que olvidar tampoco el riesgo que supone el manejo de máqui-

nas y herramientas, el riesgo eléctrico, de incendio e incluso de

explosión y todos aquellos riesgos derivados de la gestión pos-

terior de los residuos.

Para afrontar todos estos riesgos y estar preparado para neu-

tralizarlos, en la medida de lo posible, el técnico de control de

plagas habrá de emplear una serie de EPIS adecuados al traba-

jo que realice en cada momento. En el caso de riesgo químico,

y para saber exactamente qué EPI hay que utilizar según la sus-

tancia que se vaya a emplear, resulta de gran utilidad documen-

tarse primero en la ficha de datos de seguridad (FDS) del pro-

ducto en cuestión, donde se informa de las características del

producto y se indica, en su apartado 8, qué equipo de protec-

ción se recomienda emplear.

Protección respiratoria

Los EPIS más empleados en el sector en cualquier caso son los

equipos de protección respiratoria, manos, pies, ojos y cara y

cuerpo y cabeza. En cuanto a los primeros, los más habituales son

las mascarillas, que pueden ser autofiltrantes, que cubran la boca y

la nariz, que cubran también los ojos, etc. En cualquiera de los ca-

sos habrán de llevar filtros que pueden ser de partículas o de ga-

ses y vapores. Los primeros habrán de estar adaptados a la Nor-

ma UNE-EN 143:2001 de “Equipos de protección respiratoria. Fil-

tros contra partículas. Requisitos, ensayos y marcado” mientras

que los segundos estarán clasificados por la Norma UNE-EN 141:

2001 de “Equipos de protección respiratoria. Filtros contra gases

y filtros combinados. Requisitos, ensayo, marcado”.

Para trabajos en espacios confinados, no tan frecuentes, se

aconseja emplear equipos de protección respiratoria aislantes

o filtrantes. Los primeros se emplean cuando el trabajador no

puede respirar el aire presente en la sala donde está trabajando,

sino que necesita un aire puro no contaminado. Dependiendo

de si puede captar este aire no contaminado de una zona cerca-

na o no, los equipos pueden ser autónomos (el trabajador car-

ga en su espalda una botella de oxígeno) o semiautónomos. Es-

tos equipos aislantes son de enorme utilidad en el caso de des-

insectación, por ejemplo, de alcantarillas o bodegas de barcos.

La importancia del uso de equipos de

protección individual en el sector

del control de plagas

Milagros Fernández de Lezeta

Directora general de ANECPLA y CEDESAM