20260325_GURME_PRIMAVERA

Un Paseo por la Provincia

Un Paseo por la Provincia

¿Qué más le ha enseñado su suegro? A preparar arroces y desde hace un par de años los tenemos en carta. Cualquiera que fuera cliente habitual de Alhucemas puede reconocer en mis arroces la mano de Miguel Palomo, aunque no pretendo replicar su estilo, más bien hacerle un guiño. Siempre procuro dar mi propia pincelada a cada receta, no me gusta imitar sin más, sino interpretar. ¿Llegó a plantearse quedarse con Alhucemas una vez que Miguel Palomo decidió retirarse? [Risas] Pasó por mi mente pero no cuadraba con mis planes de vida. Ya había apostado por continuar en el negocio familiar y hacer mi vida en Lebrija. ¿Dónde aprendió a cocinar? Estudié en la escuela de hostelería del IES Heliópolis y después pasé por la escuela de Karlos Arguiñano en el País Vasco y tuve una estancia en Barcelona. Quise formarme antes de regresar al negocio de la familia, que refor mamos por completo en 2006, una vez que mis hermanos y yo tomamos las riendas de la venta.

liar, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. En cocina siguen reinando algunas de las recetas más consolidadas durante las últimas décadas, como sus famosas cabrillas (proce dentes de Lebrija) y los huevos al rey. Hablamos con él de la historia de este espacio y, como siempre en esta sección, le pedimos sus recomendaciones gastronómicas para todo el que visita la localidad. ¿Cuáles son los pilares gastronómicos de Venta Luis Rey? Desde la época en la que mis padres llevaban el negocio la carta se basó principalmente en el buen pescado, principalmente frito. Lo traían de Sanlúcar de Barrameda, que está a tan solo 40 kilómetros de aquí, y pronto cogieron fama por lo bien que lo preparaban. Hoy mantenemos esa tradición, cuidamos mucho la calidad del pescado que servimos.

Rubén Caballero pone sabor a una venta lebri jana que lleva décadas siendo un referente gastronómico en esta localidad sevillana. Venta Luis Rey abrió a comienzos de los años 40 de la mano de su abuelo, Luis Caballero, quien transformó un local ubicado a las afue ras del pueblo en un despacho de vinos des pués de probar suerte restaurando muebles y moliendo harina. A la tercera fue la vencida, y después de atraer a los lugareños con buenos vinos y ambiente familiar, el negocio evolucio nó hasta convertirse en la parada gastronómi ca que hoy es. Absorbida por el crecimiento natural del municipio, dejó de estar en las afueras pero nunca perdió el apelativo de venta. Hoy es Rubén junto a sus hermanos Luis y Cristóbal quienes llevan las riendas de un establecimiento que, sin perder su aire fami

Siendo su suegro Miguel Palomo, hostelero del desaparecido restaurante Alhucemas, también le habrá enseñado mucho sobre pescado… Sin duda Miguel me ha dado grandes lecciones de pescado porque él tiene un enorme conoci miento sobre el producto y cómo elaborarlo, aunque ya digo que desde la etapa de mis padres el pescado es parte esencial del nego cio. Podría decir que hay sitios de costa que no trabajan el pescado como lo hacemos nosotros.

122

123

Made with FlippingBook Annual report maker