Conocimientos técnidos IGB

uno o varios ánodos, y de ahí a la tubería (cátodo), a través de la cual retorna hacia el polo negativo de dicho transforrectificador, cerrándose el circuito eléctrico.

220 V

Corriente alterna

Corriente continua

-

+

5 ÷ 50 V

e-

Electrodo de referencia

-1 ÷ -3 V

Suelo

Tubería a proteger

O+

O+

Ánodos de sacri cio

O+

De esta forma se crea una diferencia de potencial entre la conducción y los ánodos, la cual normalmente varía entre 5 y 50 voltios, dando lugar al paso de una corriente determinada que a su vez hará que la conducción alcance el nivel de potencial de protección preestablecido respecto a su electrolito, es decir, el terreno. En este tipo de protección el material anódico puede ser cualquier metal, ya que se le fuerza a que se comporte como ánodo. En la práctica, por razones económicas y de rendimiento, los materiales principalmente empleados son chatarra de hierro o raíles, grafito y ferrosilicio. Tiene considerable importancia el tipo de terreno donde se hayan de enterrar los ánodos para la elección de su tipo. Tipos de ánodos Considerando que el flujo de corriente se origina en la diferencia de potencial existente entre el metal a proteger y el ánodo, este último deberá ocupar una posición más elevada en la tabla de potencias (serie electroquímica o serie galvánica). Los ánodos galvánicos que con mayor frecuencia se utilizan en la protección catódica son: ▪ ▪ Magnesio. Son apropiados para oleoductos, pozos, tanques de almacenamiento de agua, incluso para cualquier estructura que requiera protección catódica temporal. Se utilizan en estructuras metálicas enterradas en suelo de baja resistividad hasta 3.000 W cm. ▪ ▪ Cinc. Para estructuras metálicas inmersas en agua de mar o en suelo con resistividad eléctrica de hasta 1.000 W cm. ▪ ▪ Aluminio. Para estructuras inmersas en agua de mar.

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