FARMACOLOGIA

Farmacología • Fármacos antitusígenos, expectorantes y mucolíticos

los inhibidores de la recaptación de serotonina, puede inducir la aparición de síndrome serotoninérgico potencialmente mortal.

La noscapina, también conocida como narcotina, es un alcaloide del opio, pero que carece de actividad opioide. A dosis terapéuticas prácticamente no produce toxicidad, solo tiene una acción sedante central débil y no causa farmacodependencia. Actúa directamente sobre el centro respiratorio suprimiendo el reflejo de la tos. La dosis habitual en adultos por vía oral es de 30 mg cada 5-6 horas. Se puede admi nistrar en niños a partir de los 2 años por vía oral (7-15 mg cada 5-6 horas) o por vía rectal (15 mg cada 5-12 horas).

Antitusígenos no opioides

La cloperastina pertenece al grupo de los antihistamínicos (“Capítulo 18. Fármacos antihistamínicos”), está indicada en el tratamiento de la tos improductiva para adultos y niños mayores de 2 años y se admi nistra por vía oral a una dosis de 10-20 mg cada 8 horas. Se deben extremar las precauciones en personas mayores. La pentoxiverina tiene un efecto supresor del reflejo de la tos al actuar específicamente sobre el centro de la tos. También tiene un leve efecto anestésico local. Cuando se administra por vía oral, el efecto antitusígeno aparece a los 10-20 minutos y dura unas 4-6 horas. La dosis oral recomendada en adultos es de 30 mg cada 3-4 horas, hasta un máximo de 120 mg diarios. Puede producir efectos anticolinérgicos, por lo que se debe tener precaución en pacientes con aumento de la presión intraocular, hipertrofia prostática, uropatía obstructiva, hipertensión arterial, arritmias, úlcera péptica u obstrucción intestinal. También se recomienda tener precaución en ancianos y pacientes con insuficiencia renal o hepática. La levodropropizina es el isómero levo del antitusígeno racémico dropropizina que, en comparación con esta, tiene un menor efecto sedante y mejor tolerancia. Ejerce una acción periférica reduciendo la estimu lación de las vías aferentes implicadas en la producción del reflejo de la tos. También es antihistamínica y posee una cierta actividad anestésica local en modelos animales. En pacientes con asma alérgica puede suprimir la broncoconstricción inducida por nebulizaciones de agua destilada y la inhalación de alérgenos. Se emplea por vía oral en el tratamiento de la tos improductiva a una dosis de 60 mg cada 6-8 horas. Puede producir fatiga, somnolencia, cefalea, vértigo, palpitaciones y trastornos gastrointestinales. FÁRMACOS EXPECTORANTES Y MUCOLÍTICOS La secreción de la mucosa traqueobronquial constituye, junto con el movimiento ciliar, el sistema más im portante de aclaramiento y limpieza de las vías respiratorias. La función del moco es proteger la mucosa respiratoria de las agresiones externas, reteniendo patógenos y partículas extrañas que penetran con el aire inspirado; la actividad de los cilios y el reflejo de la tos permiten su drenaje hacia el exterior. Algunas enfer medades pueden alterar este proceso al ocasionar un exceso de secreción, alteración de la composición del moco (que modifica su viscosidad y elasticidad), disminución del transporte ciliar o del reflejo tusígeno. Los expectorantes y mucolíticos son fármacos que se emplean para restaurar estas alteraciones y favorecer la expulsión de la secreción traqueobronquial. Antitusígenos de acción periférica

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