FARMACOLOGIA

Farmacología • Fármacos para el asma y otras patologías pulmonares

Medidas farmacológicas

El objetivo primordial del tratamiento farmacológico del asma debe ser que el paciente esté controlado en todo momento, ajustando el plan terapéutico de forma continua y cíclica. Esto es, cuando no exista un buen control del asma, con crisis frecuentes, se debe aumentar la terapia farmacológica de forma escalo nada, considerando también las medidas no farmacológicas necesarias, hasta alcanzar el control. Si en la reevaluación del paciente la enfermedad se encuentra controlada durante al menos tres meses, se puede considerar la reducción paulatina del tratamiento de mantenimiento para lograr los requerimientos mínimos que garanticen el control del asma.

El tratamiento escalonado del asma se basa en la gravedad de la enfermedad e incluye los siguientes seis escalones:

• Escalón 1: en pacientes con síntomas diurnos leves y no más de dos veces al mes y sin síntomas nocturnos se pueden considerar las siguientes opciones como tratamiento de rescate: – SABA inhalados a demanda. – Asociación de un glucocorticoide inhalado (generalmente budesónida o beclometasona) y formoterol o salbutamol a demanda. – Anticolinérgicos inhalados como alternativa a los SABA en pacientes intolerantes. • Escalón 2: el tratamiento de elección en pacientes con asma persistente es un glucocorticoide inhalado a dosis bajas administrado diariamente. Como alternativa se pueden emplear los antagonistas del receptor de leucotrienos cuando los glucocorticoides están contraindicados o producen efectos secundarios y en pacientes con rinitis alérgica concomitante. • Escalón 3: se emplea de elección la combinación de un glucocorticoide a dosis bajas y un LABA (salmete rol, formoterol, vilanterol o indacaterol) inhalados. Los LABA siempre deben asociarse a un glucocorticoi de en el asma, ya que en monoterapia se relacionan con una mayor incidencia de agudizaciones graves. Otra opción, aunque menos eficaz, es incrementar los glucocorticoides hasta dosis intermedias. También se puede combinar una dosis baja de glucocorticoide con un antagonista del receptor de leucotrienos, alternativa que parece tener mejor respuesta que la anterior y una excelente seguridad, pero sigue sin ser tan eficaz con la opción de elección para este escalón. • Escalón 4: se usan dosis intermedias de un glucocorticoide más un LABA de forma inhalada. Como alter nativa, se puede sustituir el LABA por un antagonista del receptor de leucotrienos, manteniendo las dosis intermedias del glucocorticoide. • Escalón 5: en este momento se pasa a dosis altas de glucocorticoide inhalado en combinación con un LABA. En pacientes que no estén bien controlados se puede plantear la adición de uno o más fármacos, que pueden ser anticolinérgicos (bromuro de tiotropio), antagonistas del receptor de leucotrienos o teo filina de liberación prolongada. • Escalón 6: en pacientes con un asma mal controlada y exacerbaciones frecuentes se puede considerar la adición al tratamiento del escalón anterior de un fármaco biológico (anticuerpo monoclonal), cuya elección dependerá del fenotipo del paciente. La última opción terapéutica, si persiste el mal control, será la administración de glucocorticoides sistémicos, empleando siempre la dosis eficaz más baja y durante el mínimo tiempo posible.

En cuanto al tratamiento de la crisis asmática, este requiere la valoración previa de la gravedad de la crisis. La pauta será diferente según se trate de crisis leves o de crisis de moderadas a graves:

• Crisis leves: por lo general, no requieren de atención hospitalaria y pueden tratarse por el propio paciente o en Atención Primaria. El tratamiento consiste en la administración de SABA inhalados, que consiguen

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