FARMACOLOGIA

Farmacología • Quimioterápicos antiinfecciosos

quinolonas se exponen a la radiación ultravioleta. Gemifloxacino se asocia a efectos secundarios inmuno lógicos. Clinafloxacino y gatifloxacino pueden ocasionar hipoglucemia al bloquear los canales de potasio de las células ß del páncreas y liberarse insulina. Esto ha obligado a la retirada de estos dos fármacos para administración oral. Las quinolonas producen infrecuentemente inhibición del citocromo P 450 (isoforma CYP1A2) por este orden: enoxacino, clinafloxacino, ciprofloxacino, lomefloxacino, ofloxacino, levofloxacino, esparfloxacino, gatifloxacino y moxifloxacino; esto se traduce en la inhibición del metabolismo de las metilxantinas como teofilina, teobromina y cafeína. Con respecto a la hepatotoxicidad, como clase, las quinolonas se asocian con riesgo bajo de elevación de transaminasas. La trovafloxacina se retiró del mercado por su asociación con hepatopatía eosinofílica y he patitis fulminante idiosincrásica e impredecible. Grepafloxacino, levofloxacino, ciprofloxacino y moxifloxa cino pueden causar elevación moderada de las transaminasas (12%-16%). La gatifloxacina es la segunda asociación más intensa con hepatotoxicidad, por lo que ya no está disponible en EE.UU. La delafloxacina, que es la fluoroquinolona más nueva, está diseñada estructuralmente para tener un perfil de efectos adversos más bajo, en particular para el SNC y fototoxicidad. Sin embargo, todavía se ha emplea do en un número limitado de pacientes y no existen datos a largo plazo. Las quinolonas, cuando se administran por vía oral, interaccionan con cationes divalentes o trivalentes, reduciéndose su absorción intestinal y su biodisponibilidad hasta el 50%, incluso si se administran cuatro horas antes de la quinolona. Se citan como ejemplos los antiácidos que contengan magnesio o aluminio, sucralfato (gran contenido en aluminio). Otras sales de calcio, hierro, zinc la reducen en menor medida. En pacientes en los que sea necesario disminuir la acidez gástrica, se pueden emplear antagonistas de recepto res de histamina (ranitidina o famotidina) o intentar distanciar las tomas de antiácidos y quinolona que ha de administrarse al menos dos horas antes o 4-6 horas después del antiácido. El ciprofloxacino inhibe la isoenzima 1A2 del citocromo P450 hepático, lo que afecta a la eliminación de fármacos como las metilxantinas, teofilina y cafeína; por tanto, hay que evitar el uso concomitante, y si no es posible, tratar de reducir la dosificación de los mismos o controlar los niveles. El norfloxacino también aumenta los niveles de cafeína. La combinación de quinolonas con AINE potencia la capacidad de estas para originar convulsiones. Ade más, algunas quinolonas producen un incremento del efecto anticoagulante de la warfarina, por lo que se recomiendan controles frecuentes del INR ( International Normalized Ratio ) si se administran conjuntamente. Dado que las quinolonas prolongan el intervalo QT, hay que valorar cuidadosamente la administración con comitante de algunos antiarrítmicos. El probenecid bloquea la secreción tubular de quinolonas y reduce el aclaramiento renal. La asociación de quinolonas con antibióticos ß-lactámicos es en ocasiones sinérgica, con aminoglucósidos suele ser indiferente y casi nunca es antagónica. La asociación con cloranfenicol, rifampicina y nitrofu rantoína puede resultar antagónica con la mayoría de quinolonas de primera y segunda generación, con la excepción de ciprofloxacino. En concreto, la rifampicina reduce la concentración plasmática del moxi - Interacciones

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