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SEGURITECNIA
Junio 2017
Opinión
R
esulta sorprendente pensar
cómo las sociedades han evo-
lucionado en ciertos aspectos
en un corto espacio de tiempo. Hace 20
años el uso de Internet y las nuevas tec-
nologías de la información empezaban
a dar sus primeros pasos. Hace 25 años
aparecían los primeros teléfonos mó-
viles, tan grandes como walkie-talkies,
nada que ver con los que hoy lleva-
mos cómodamente en el bolsillo junto
con toda la información en tiempo real
de noticias, bolsa, transportes, etc. En
aquellos tiempos, en los viajes en coche
tirabas del clásico mapa de carreteras
de la Guía Michelín o Repsol y pregun-
tabas. Hoy no sabemos llegar a ningún
sitio sin el GPS.
Toda esta evolución tecnológica ha
sido el fruto de una sociedad que de-
mandaba lazos de comunicación más
estrechos entre amigos, familia y profe-
sionales; y que ha sabido ver que un ac-
ceso rápido y actualizado a la informa-
ción nos permitiría ahorrar tiempo y ha-
cer nuestra vida más fácil.
En materia de seguridad en particu-
lar, y por poner un ejemplo que todos
conocemos, en el sector automovilís-
tico hemos pasado de viajar sin cintu-
rón ni reposacabezas a disponer de ve-
hículos con tantos sistemas de seguri-
dad activos y pasivos que se necesita
tener un diccionario al lado para tradu-
cir los acrónimos que vienen en la espe-
cificación del coche. Las campañas que
se realizaron en los medios de comuni-
cación fueron clave para que la socie-
dad tomase conciencia del peligro que
podía suponer la conducción de un au-
tomóvil. Es cierto que la penetración de
estos sistemas fue lenta, y que por mu-
chos años, y todavía hoy, el compra-
dor aún antepone otras prestaciones
del vehículo por encima de las de segu-
ridad. El gran triunfo que se ha conse-
guido es que los elementos básicos de
seguridad pasaron de ser “extras” a ve-
nir de serie.
Pero la evolución no siempre se pro-
duce con la misma rapidez en diferen-
tes tecnologías, tal vez porque no existe
la misma demanda por parte de la so-
ciedad. Al fin y al cabo, el vehículo pri-
vado hace mucho que es un básico
sin el que la mayoría de personas no
sabríamos cómo movernos, igual que
nuestra vida actual sería muy distinta si
no dispusiéramos de los teléfonos mó-
viles. Muy diferente es el panorama de
la seguridad contra incendios. El fuego
es un elemento con el que hemos co-
existido desde que el hombre vivía en
las cavernas, y que continúa siendo un
importante causante de muertes y da-
ños materiales. Tal vez estamos tan
acostumbrados a ello que lo asumimos
como algo normal.
Sin embargo, conviene reflexionar bre-
vemente sobre ello. Sólo en incendios
domésticos, en 2015 fallecieron 143 per-
sonas. Entre diciembre de 2016 y enero
de 2017 ha habido un incremento del 50
por ciento en el número de fallecidos res-
pecto al año anterior. Por otra parte, de-
sayunamos con más asiduidad de lo que
sería aconsejable con noticias de incen-
dios en diferentes establecimientos in-
dustriales, la mayoría de las veces sin víc-
timas mortales pero con considerables
daños materiales, afección al medio am-
biente y alarma social, como sucedió con
el del vertedero ilegal de neumáticos de
Seseña hace aproximadamente un año.
Miguel Vidueira
/
Director técnico de Cepreven
La evolución de la seguridad contra
incendios
Para que evolucione la seguridad contra incendios es
necesario que la sociedad interiorice que se trata de un
problema que hay que solucionar




