el Modelo de Responsabilidad Personal y Social (MRPS)

En el vídeo del MF-QR (ver Figura 5), puede observarse cómo se realizan varios intentos para evidenciar la necesidad de repetir debido a que consideran que algo no va bien. De hecho, el silencio de los que van realizando las figuras es la señal al grupo de que todo está saliendo bien. Sin embargo, que alguien hable o considere que algo no va adecuadamente, requiere de desmontar y volver a repetir el proceso… Esto es, sin duda, una de las claves del EA y que se ve reforzado por el trabajo previo de implicación, responsabilidad y evidencia del cambio de actitud en el grupo-clase que aporta el MRPS.

Figura 5 Enlace a vídeo de MF

De hecho, la grabación por parte del docente de los diferentes simulacros y la posibilidad de ver aciertos y errores en los mismos, favorece que el proceso de autoevaluación grupal y de coevaluación intragrupal permita la mejora del MF que se llevará definitivamente el último día de clase. 4. Consideraciones para su puesta en práctica Como ha quedado reflejado en la propuesta, es fundamental conocer las características y elementos de los dos modelos pedagógicos para poder aplicarlos con ciertas garantías en el aula. Aunque tanto el EA como el MRPS tienen como fundamentos de base generar actitudes positivas y una responsabilidad en el alumnado, regulados bajo el establecimiento de un buen clima social de grupo, cada uno incide en unos aspectos concretos. Conocerlos, favorecerá la aplicación por parte del docente de estrategias didácticas que, aunque específicas, claramente pueden ser combinadas. En el desarrollo de la propuesta, se ha presentado una posibilidad de hibridar estos modelos, en la que el alumnado adquiere un rol protagonista, permitiendo al docente ser guía de todo el proceso de enseñanza, en este caso utilizando las acrobacias como contenido. Para llevar a cabo este planteamiento es esencial analizar, en un primer lugar, las características del grupo-clase, su nivel de autonomía y el andamiaje aplicado a lo largo del planteamiento didáctico. Por ello, se ha planteado la Escala de valoración grupal para el MPRS (Pérez-Pueyo et al., 2020), que puede ser adaptada para que los alumnos no tengan por qué evaluar todos los niveles en el mismo momento, sino de forma espaciada a lo largo de la SA. Otra de las consideraciones fundamentales se encuentra en el dominio del canal comunicativo entre docente y discente. Es fundamental aplicar diferentes tipos de feedback que permitan, por un lado, generar consciencia sobre lo que el estudiante está aprendiendo y, por otro, regular su implicación, responsabilidad en las tareas y compromiso por y para el grupo. En este sentido, mejorar la dimensión afectivo-emocional del alumnado requiere de un trabajo intencionado, bien planificado y constante. Atendiendo al contenido de las acrobacias, el docente debe tomar decisiones en cuanto a la distribución de los roles en cada uno de los elementos, la generación de los agrupamientos, así como la gestión de

Made with FlippingBook - professional solution for displaying marketing and sales documents online