especial
red seguridad primer trimestre 2016 33
se traduce en una gran complejidad
a nivel organizativo o incluso resulta a
veces irrealizable por limitaciones pro-
pias de la tecnología de automatización
y control o de la operativa de los entor-
nos industriales críticos.
Es por ello que en estos escenarios
la concienciación del personal cobra
tanto sentido. Unos empleados con-
cienciados y formados son capaces
de poder reaccionar frente a ataques
de ingeniería social. Es cierto que si
el atacante invierte tiempo y es minu-
cioso, puede lograr su objetivo, pero
en este caso, ha de tener unas habi-
lidades muy desarrolladas y, por ello,
disminuye la probabilidad de que el
ataque consiga su objetivo.
Colaboración
La cooperación es otro de los puntos
clave para la mejora a nivel global del
nivel de seguridad de las infraestructu-
ras críticas industriales. En particular,
la cooperación entre fabricantes y con-
sultoras de seguridad es importantísi-
ma para mejorar el nivel de seguridad
de los sistemas de automatización y
control, tanto de forma correctiva sobre
equipos ya comercializados e implan-
tados en las industrias, como en la
fase de diseño los nuevos sistemas. En
ambos casos, resultan de vital impor-
tancia los laboratorios de pruebas,
que faciliten la realización de análisis
de seguridad, pero también de diseño
de procedimientos de actualización/
parcheo de equipos, incluyendo la
posibilidad de “marcha atrás” en caso
de necesario. En particular, a la hora
de identificar y evaluar las vulnerabili-
dades de sistemas ya comercializados
e implantados en las infraestructuras
industriales, los entornos de laborato-
rio permiten realizar pruebas sin riesgo
para los entornos en producción, bajo
condiciones de trabajo que permiten
acotar el alcance y evitar imprevistos.
Como resultado de estas iniciativas,
los operadores ganarían tiempo en la
incorporación de dispositivos seguros,
minimizando el riesgo para la opera-
tiva de las infraestructuras. Por otro
lado, los fabricantes identificarían pro-
activamente las vulnerabilidades que
afectan a sus soluciones, adelantando
posibles soluciones y evitando tener
siempre una actitud reactiva.
La colaboración entre empresas
operadoras de las infraestructuras
críticas es de vital importancia para
aprender de los errores cometidos,
compartir buenas prácticas, y hacer
frente común para lograr que los fabri-
cantes mejoren la seguridad de sus
soluciones, aplicando medidas correc-
tivas e incluyendo nuevas prestaciones
de seguridad.
Para que las buenas prácticas e
iniciativas anteriormente comentadas
sean adoptadas por todos los actores
que influyen en la protección de infra-
estructuras críticas, es necesaria una
regulación que dicte en cierto modo las
pautas a seguir, y que exija unos míni-
mos a cada una de las infraestructuras
catalogadas como críticas dentro de un
Estado. En España, las normativas que
afectan a este tipo de infraestructuras
son la Ley 8/2011 y el Real Decreto
704/2011 que la desarrolla, donde se
refleja claramente la importancia que
tiene la seguridad de las infraestructu-
ras críticas para un Estado. Junto con la
Estrategia Nacional de Ciberseguridad,
de 2013, se aclaran las bases de cómo
Unos empleados
concienciados y formados
pueden reaccionar frente a
ataques de ingeniería social
ha de abordarse la seguridad integral
en estas infraestructuras, y se corrigen
la deficiencias que en esta materia se
daban en España.
Planes PIC
En lo que respecta a cada uno de los
sectores catalogados como críticos en
España, los planes sectoriales aportan
la regulación que anteriormente ha
sido mencionada y que era inexistente.
Las empresas que están detrás de
las infraestructuras críticas ya pue-
den hacerse una idea de las medidas
que han de tomar con respecto a la
seguridad de sus sistemas siguiendo
las pautas marcadas por estos planes
diseñados teniendo en cuenta el sec-
tor al que se dirigen.
Gracias a la diferenciación entre
sectores y subsectores de estos pla-
nes, no todas las infraestructuras crí-
ticas tendrán el mismo tratamiento.
Dependiendo del sector al que per-
tenezcan, se favorecerá el desarrollo
de unas u otras iniciativas, a fin de
responder a los riesgos específicos
del sector, determinar los patrones de
ataque específicos y desarrollar con-
tramedidas concretas que fortalezcan
los sistemas y les proporcionen una
resiliencia aún mayor.
Para finalizar, se podría decir que
las infraestructuras críticas han vivido
hasta ahora en una espiral de comodi-
dad sin ser conscientes de la amenaza
creciente de los ciberataques. Ataques
como BlackEnergy han demostrado
que los ciberataques pueden llegar
a causar los mismos efectos que un
ataque físico a las instalaciones o un
fallo humano en la planta. Este tipo de
ataques sirven para que las empresas
abandonen su estado de tranquilidad
y se den cuenta de que una persona,
a una distancia de miles de kilómetros,
puede llegar a ser capaz de ejecutar
código malicioso o robar datos de
carácter clasificado.
Al igual que las infraestructuras críti-
cas, la normativa también ha de evolu-
cionar y adecuarse a la realidad del
momento, incluyendo nuevas reco-
mendaciones, recogiendo matices,
identificando nuevas amenazas, etc.
A
rtículo
PIC
monográfico




