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SEGURITECNIA
Octubre 2014
Artículo Técnico
República Checa, están realizando la
segunda iteración y revisión de su es-
trategia. Del mismo modo, durante este
año, se espera la aprobación de las es-
trategias de países como Abu Dhabi,
Tailandia, Ghana y Nigeria.
Puntos comunes
Como principal objetivo, estas estrate-
gias vertebran la ciberseguridad como
materia prioritaria en la agenda de los
respectivos gobiernos. Y promulgan,
con más o menos éxito, establecer un
liderazgo único para coordinar las ac-
ciones y los actores involucrados en la
lucha contra los riesgos derivados del
ciberespacio.
Asimismo, ponen de manifiesto la
gravedad y complejidad de las cibera-
menazas, así como el grado de orga-
nización alcanzado por los grupos de-
lincuentes o terroristas que están de-
trás de ellas. Y enfatizan la dimensión
social del problema, trascendiendo la
mera pérdida económica o el daño in-
dividual que puedan causar.
También identifican la necesidad
de coordinación entre los estamen-
tos públicos dedicados a la cibersegu-
ridad y la de éstos con los actores pri-
vados, una de las principales barreras
a la hora de luchar contra el cibercri-
men. Destacan, por supuesto, la nece-
sidad de cooperación internacional,
otra gran asignatura pendiente en la
batalla contra un riesgo que, por natu-
raleza, es global.
Así pues, podemos afirmar que la
gran mayoría de las estrategias presen-
tan una estructura común, pivotando
sobre tres conceptos básicos:
▪
Qué preocupa, identificando clara-
mente qué tipo de ciberamenazas son
las más probables, identificando los
nuevos actores y sus motivaciones.
▪
Quién tiene responsabilidades, deli-
mitando roles y órganos de gestión
para la puesta en marcha de las res-
pectivas iniciativas.
▪
Cómo se responde a esa preocupa-
ción, con líneas de actuación y medi-
das concretas que marquen una firme
determinación política en la consecu-
ción de los objetivos marcados.
Divergencias
Sin embargo, tras un análisis algo más
detallado, se encuentran diferencias
sustanciales, no tanto en el reconoci-
miento del valor del ciberespacio, sino
en las líneas de acción y el
down-to-
earth
de las tareas concretas.
▪
Organización de la ciberseguridad.
▪
La alta fragmentación entre los acto-
res estatales con competencias en el
plano ciber varía notablemente entre
las diversas naciones. Este hecho di-
ficulta la efectividad de las acciones
que se deben desarrollar en la lucha
global contra la ciberdelincuencia.
No se encuentran referencias explíci-
tas a este hecho en las estrategias el
ámbito internacional.
▪
En las estrategias, de forma gene-
ral, no se hace mención a los medios
tradicionales de cooperación inter-
nacional formal en cibercrimen y ci-
beramenazas, pudiendo no encon-
trarse habilitados para garantizar la
obtención de, por ejemplo, pruebas
electrónicas, por lo general, de difícil
acceso, volátiles y ubicuas.
▪
Dotación presupuestaria.
▪
En casos como Estados Unidos,
Reino Unido u Holanda se dota de
forma expresa a la estrategia de ci-
berseguridad de un presupuesto
Timeline de las Estrategias de Ciberseguridad Nacional. Fuente: THIBER, the cyber-
security think tank [2].
Países con estrategia nacional de ciberseguridad (verde) y en vías de desarrollo (ama-
rillo). Fuente: Enisa 2014.




