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Junio 2017

proteccion cabeza ocular auditiva y respiratoria

Más información:

consultas@borrmart.es

¿Qué entendemos como polvo?

Se entiende como polvo la dis-

persión de partículas sólidas en un ambiente tanto laboral como

particular. Si estas partículas fueran más largas que anchas, esta-

ríamos hablando en este caso de fibras.

La exposición al polvo en los lugares de trabajo es un serio

problema que afecta a muchos sectores laborales de muy di-

versa índole (minería, fundición, metal, cons-

trucción, madera, química, etc.).

Por tradición, las enfermedades por expo-

sición al polvo (neumoconiosis) se han consi-

derado como profesionales; sin embargo, se

producen otros muchos casos de enferme-

dades respiratorias (asma, bronquitis cró-

nica, enfisemas) en las que la exposición al

polvo durante la jornada laboral es el cau-

sante de las mismas y, sin embargo, se les

considera como enfermedades comunes.

Por estos motivos y otros varios más,

hay que reconocer que el problema exis-

te, nunca hay que menospreciarlo y el ob-

jetivo es intentar minimizarlo al máximo.

¿Cómo?: con la prevención y la eliminación

del riesgo.

Según el tipo de partículas, los efectos so-

bre la salud pueden ser de mayor o menor

gravedad; sin embargo, debemos tener en cuenta que no exis-

ten polvos inofensivos: cualquier exposición a cualquier tipo de

polvo conlleva un riesgo.

Puede suponer desde una simple irritación de las vías res-

piratorias hasta enfermedades específicas, teniendo en cuenta

además que determinados tipos de polvo pueden llegar a ser

explosivos en ambientes confinados (carbón, determinadas go-

mas, aluminio, etc.).

¿Cómo son las partículas? (1 micra = 0,001 mm)

≥50 micras: no pueden inhalarse.

10-50 micras: se retienen en nariz y garganta.

≤5 micras: penetran en el pulmón.

Efectos generales

El polvo puede producir diferentes efectos generales como:

Intoxicación: manganeso, plomo… Pueden pasar a la sangre

una vez que fueron inhalados como partículas.

Irritaciones cutáneas y dermatosis.

Conjuntivitis.

Riesgos de explosión: algunos metales sólidos en estado de

polvo dispersos en el ambiente podrían llegar a la ignición ex-

plosiva.

Enfermedades pulmonares.

Prevención

1. Intentar, si es posible, utilizar otros

métodos para llegar al mismo fin: usar

pastas de pulido, líquidos u otros sis-

temas.

2. Si no es posible, evitar la propaga-

ción del mismo instalando elementos

de captación o recogida.

3. Proporcionar al trabajador elemen-

tos de protección como mascarillas

guantes y ropa adecuada.

4. Mantener el local de trabajo limpio

e instalar elementos de renovación del

aire inhalado.

Es importante la prevención ya que

no son válidos argumentos como: “pol-

vo hace años que hay y nadie tiene pro-

blemas”.

Muchas enfermedades de gravedad aparecen después de un

tiempo, incluso después de la jubilación.

“No hay polvo en el ambiente, solo son residuos metálicos”.

Estos residuos, dependiendo de su composición, pueden ser

peligrosísimos.

Para medir el contenido de polvo en el aire existe la norma

EN 50632. Con este método se puede medir la concentración

de polvo en el aire, pero es válido para el polvo de origen mine-

ral pero no para el polvo que proviene de la madera. Este mé-

todo solo tiene validez si esta medido en un laboratorio pero

no es válido en el exterior como, por ejemplo, en el ramo de

la construcción.

UNE-EN 50632-2-3: (Ratificada por AENOR septiembre de

2016 con disposiciones particulares para cada familia de má-

quinas).

Los límites para las exposiciones al polvo no están reguladas

por la Unión Europea: solo existen reglamentos nacionales en

cada país.

Inhalaciones nocivas de polvo

en la jornada laboral

Juan Serra

KAM Industria. P. Manager de Htas. Metabo S.A.U.