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Junio 2017
proteccion cabeza ocular auditiva y respiratoria
Más información:
consultas@borrmart.esDesde la perspectiva del neurólogo clínico sabemos que las cir-
cunstancias laborales siempre deben ser evaluadas en pacientes
con cualquier tipo de trastorno neurológico, siguiendo las en-
señanzas de los maestros, pioneros de la Medicina del Trabajo.
Por estos motivos se constituyó el grupo de estudio de la Neu-
rología del Trabajo, en el seno de la Sociedad Española de Neu-
rología, para aumentar la calidad y eficiencia del tratamiento
neurológico y para profundizar en la investigación, asistencia y
docencia relativas a los trastornos neurológicos que se presen-
tan en el ámbito laboral y que son consecuencia de accidentes
laborales, o constituyen enfermedades profesionales y enferme-
dades relacionadas con el trabajo.
No se conoce con detalle la incidencia del daño neurológi-
co accidental, pero las estadísticas anuales de accidentes de tra-
bajo (AT) reflejan bien, como es sabido,
(http://www.empleo. gob.es/estadisticas/eat/)una serie de tablas referidas a las cau-
sas, circunstancias del accidente, descripción de la lesión y par-
te del cuerpo lesionada. De su análisis podremos tener una idea
aproximada del daño neurológico provocado por: condiciones
de trabajo inadecuadas, instalaciones de servicio o insuficien-
te protección, máquinas u otros equipos de trabajo, materiales
y agentes contaminantes (químicos o biológicos), factores per-
sonales y otras causas. Como bien señalan los documentos es-
tadísticos oficiales, el análisis de todos estos datos ha de servir
además para ajustar la evaluación de riesgos y aumentar la efi-
cacia de la actividad preventiva en las empresas: ahí donde más
necesaria resulta.
Son los traumatismos craneales los que mejor se identifican
y antes permiten iniciar con diligencia el tratamiento más ade-
cuado, a pesar de las dificultades que se presentan en muchas
ocasiones (1). Pero las diferentes causas de los AT, responsa-
bles del daño neuronal, pueden afectar al sistema nervioso cen-
tral, al sistema nervioso periférico o a ambos a la vez y ese daño
neurológico, en función de la severidad del accidente, repercu-
tirá sobre el cerebro, la médula espinal, las raíces nerviosas o
los nervios periféricos, en mayor o menor grado según el me-
canismo causal. Con frecuencia, si el accidente es un politrau-
matismo, pueden ser varias las estructuras nerviosas implicadas.
Por la propia naturaleza del órgano diana, la dificultad para la
recuperación funcional del trabajador con lesiones neurológicas
y las secuelas derivadas del accidente, en buena parte incapa-
citantes con carácter permanente, son motivo de atención im-
portante desde el punto de vista asistencial, científico y socio-
sanitario. Por razón de límite de espacio, ahora no podremos
profundizar en algunos aspectos de tanto interés como: la dis-
función neurológica rápidamente reversible (sinónimo de con-
moción cerebral) y los avances en su manejo; las encefalopatías
agudas tras exposición a contaminantes químicos; el daño pro-
vocado en los nervios periféricos en politraumatismos; o la di-
ficultad para detectar determinadas secuelas cerebrales, en ca-
sos de traumatismos craneoencefálicos, de carácter grave. Nos
centraremos hoy en tres aspectos también de gran interés para
los lectores de la revista:
Accidentabilidad laboral y sistema nervioso:
reflexiones sobre el daño neurológico
provocado por accidentes de trabajo
Dr. Mariano Montori-Lasilla
Vocal del Comité de Docencia y Acreditación, de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
Neurólogo. Centro Médico Cruz Roja en Zaragoza
La tasa de accidentabilidad de quienes
sufren apneas de sueño por SAHS no
tratados multiplica por 4 la tasa media
en la misma comunidad




