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SEGURITECNIA
Octubre 2014
Opinión
cia de publicidad permite llevar a cabo
todo el proceso de manera más senci-
lla, facilitando la labor del negociador.
Esta discreción es complementaria e
incluso potenciadora de la reducción
de plazos, algo que, cuando se trata de
un organismo oficial, es imposible con-
trolar. Las actuaciones de organismos
estatales en la negociación de secues-
tros, implica que entren en juego otros
factores inherentes a la propia natura-
leza de los intervinientes, como son las
relaciones políticas entre Estados.
Parte de la seguridad
A modo de conclusión, queda por re-
saltar dos aspectos fundamentales que
la sociedad debe entender o, cuanto
menos, saber. La presunta industria
que opera alrededor de los secuestros
y su negociación no es tal, sino que es
un servicio más dentro del mercado
de la seguridad, que está concebido
para ahorrar costes y, en la medida de
lo posible, evitar situaciones de crisis.
Las consultorías de seguridad no han
creado esa industria, sino que son la
herramienta de defensa ante la misma,
ante los grupos terroristas y las ma-
fias de crimen organizado. Una póliza
de seguro K&R, por sí sola, nunca cu-
brirá todos los servicios prestados de
forma automática por la consultoría, ya
que se trata, como cualquier otro tipo
de seguro, de una cuestión de proba-
bilidades. Tampoco ocasiona un agu-
jero en las arcas del cliente la actua-
ción en una situación de crisis, como
ya se ha explicado. Este tipo de segu-
ros es cada vez más común en la in-
dustria y, al igual que cualquier otra
póliza, forma parte de la inversión en
seguridad, tanto humana como finan-
ciera, ante situaciones imprevistas.
S
can en Gran Bretaña y Estados Unidos,
con unos presupuestos anuales cierta-
mente importantes. La contrapresta-
ción que otras empresas de menor en-
tidad ofrecen, como por ejemplo AICS,
se debe basar en la profesionalidad
de sus servicios y la alta capacitación
de su personal, conceptos muy aleja-
dos de lo que se pretende hacer ver en
cuanto a los millones generados por
esta industria del terror.
El trabajo de los operadores de res-
puesta, entendido como todos los ser-
vicios prestados durante la gestión de
una crisis, es ciertamente una inver-
sión monetaria importante, pero las
contraprestaciones proporcionadas en
cuanto a posibilidad de recuperar al
secuestrado y mitigar el impacto que
el secuestro pueda tener en familia-
res y empresas son quizá más eleva-
das y justifican, sin lugar a dudas, su
aplicación. Una consultoría de seguri-
dad especializada en secuestros inten-
tará, por todos los medios, preservar la
vida del secuestrado, a la vez que bus-
car la solución más óptima para los fa-
miliares, dentro de los límites operati-
vos que eviten poner en peligro la vida
del cautivo. En muchos casos, como
se ha visto durante los últimos dos o
tres años, han sido los gobiernos los
que han llevado a cabo esta labor, lo
cual, sin menosprecio de su empeño
en preservar la seguridad de sus con-
ciudadanos, presenta dos factores ne-
gativos: publicidad y dilatación en el
tiempo. En la mayoría de los casos, so-
bre todo en aquellos que se produ-
cen en América Central y del Sur, la dis-
creción es uno de los factores que re-
dundan en beneficio de la integridad
del secuestrado. Tanto para las fami-
lias, como para las empresas, la ausen-
cias en las cuales el cliente es actuali-
zado sobre la situación del país de des-
tino, a la vez que es instruido en medi-
das básicas de autoprotección ante las
amenazas existentes. Por todo ello, el
contratante de la póliza no desembolsa
cantidad adicional alguna, ya que está
incluido en el precio de la póliza contra-
tada. Sigue sin existir negocio. En aque-
llos casos, por ejemplo, en los que el
cliente quiera llevar consigo un dispo-
sitivo de alerta inmediata (son disposi-
tivos de geolocalización, con capacidad
de audio ambiente y conexión telefó-
nica), se le proporciona por parte de la
consultoría por un importe mensual in-
ferior a una noche en un hotel de tres
estrellas.
Todo este trabajo de personal espe-
cializado, con la concurrencia de me-
dios técnicos, suele ser ajena al con-
tratante tanto en lo relativo a su exis-
tencia como en el gasto generado. No
se trata de dar la imagen de no ser,
al fin y al cabo, un negocio, en tanto
en cuanto que hablamos de empre-
sas que se sustentan por la existencia
de clientes, pero sí de ajustar sus ca-
pacidades de generar beneficios a la
realidad. Una consultoría de seguri-
dad especializada en secuestros tiene
un reembolso de servicios periódicos
mucho menor al gasto producido en
su funcionamiento diario. La prepara-
ción técnica y material que es necesa-
ria para mantener todo el proceso, con
la actualización diaria de información,
requiere de un personal especializado
que la mera contratación de una pó-
liza K&R no sustenta.
La existencia de un negocio alrede-
dor de los secuestros es cierto e inne-
gable, pero cuánto productivo y millo-
nario es ese negocio dista mucho de la
cifras que se publican y que dan una
imagen de los profesionales de este
sector extremadamente desviada de la
realidad. Una consultoría de seguridad
no es más que una empresa de segu-
ridad especializada que trabaja en un
campo muy específico y con una com-
petencia muy importante, no en vo-
lumen pero sí en calidad de servicios.
La mayoría de estas empresas radi-
La existencia de un negocio alrededor de los secuestros
es innegable, pero su beneficio dista mucho de las
cifras que se publican




