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Junio 2017

absentismo y prl

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consultas@borrmart.es

-¿Qué datos y cifras manejan relacionados con el absentis-

mo laboral?

El crecimiento de las bajas laborales por enfermedad común ha

sido de un 12,9% en el último año, mientras que el crecimiento

de las cotizaciones por el mismo concepto de un 6,3%. Por otro

lado, el salario medio de esas bajas con deducción ha disminui-

do un 3,47% en el mismo periodo.

-¿Es preciso redefinir qué se considera absentismo y diferen-

ciar entre el legal y el fraudulento, tanto por parte de trabaja-

dores como por parte de las empresas

?

No existe una definición única, aunque las bajas laborales de-

rivadas de enfermedad común son las causas prevalentes. El

concepto “absentismo fraudulento” no considero que sea apro-

piado porque pone el foco en el trabajador y no en el proce-

so de concesión de la baja. En términos generales, no tenemos

un problema de fraude por parte de los trabajadores, sino de

eficiencia en el sistema de gestión de

las bajas.

-El absentismo vinculado a las malas o

nulas prácticas preventivas empresa-

riales (de carácter ergonómico, psico-

social…), ¿qué consecuencias en cuan-

to a costes y salud laboral producen

?

La Ley de Prevención de Riesgos Labo-

rales tiene más de 20 años. Si existie-

sen empresas con nulas prácticas pre-

ventivas tendríamos un problema de

país. Desde mi punto de vista, la sinies-

tralidad laboral debe ser abordada de

forma diferencial al absentismo.

-¿En qué medida la infradeclaración de

enfermedades profesionales sesgan y

distorsionan los datos existentes en

torno al absentismo?

Los niveles de declaración de enfermedades profesionales se

han incrementado en los últimos años (en el caso de Asepeyo

un 13,7% el último año). De todas formas, no debieran distor-

sionar los datos de absentismo cuando estos tienen en cuenta

aquellos trabajadores que están de baja.

-Una mala gestión del absentismo, ¿puede derivar en la otra

cara de la moneda, es decir, en un presentismo laboral, exis-

tiendo el peligro de que el trabajador acuda a su puesto aun

cuando no debiera por motivos de salud? ¿Qué datos existen

en torno a este aspecto

?

El absentismo debe ser abordado con un modelo de gestión.

Cuando una empresa tiene niveles no asumibles de absentismo

(cuando tiene un índice de incidencia muy por encima del

ben-

chmark

de su sector y tamaño) debe ponerse a trabajar en ello,

porque su competitividad puede verse afectada. Pero no reco-

mendamos que destine sus esfuerzos exclusivamente al control

de la duración de las bajas. Al contrario, debe es-

tablecer políticas que fomenten el compromiso

de la plantilla.

Según un estudio de Asepeyo, el 79% de las

empresas encuestadas consideran el absentis-

mo como un problema importante, pero sólo un

28,64% tienen un plan de gestión al respecto.

-Los expertos en prevención de riesgos labora-

les consideran que la solución a los costes de-

rivados del absentismo laboral no debe menos-

cabar en ningún caso la seguridad de los traba-

jadores. ¿Cuáles son las medidas a adoptar con

urgencia para que esto sea una realidad?

Como he manifestado antes, no soy partidario

de incluir la siniestralidad en los datos de absen-

tismo. Si se sigue el consejo de no mezclar am-

bos temas en el modelo de gestión, no tiene

porqué verse afectados los niveles de seguridad

de los trabajadores, antes al contrario.

Ricardo Alfaro Puig

Subdirector general de Asepeyo

“No tenemos un problema de

fraude por parte de los

trabajadores, sino de eficiencia

en el sistema de gestión de las

bajas”